El sector empresarial del estado Zulia, representado por la Cámara de Comercio de Maracaibo, ha emitido un pronunciamiento formal para advertir sobre la severidad de la crisis energética que azota a la región. En un comunicado institucional difundido este viernes 25 de septiembre, el gremio, encabezado por su presidente Dino Cafoncelli y acompañado por el director Roberto Larreal y Humberto Rivas, hizo un llamado urgente para que el sector privado sea integrado de manera activa en el diseño de las soluciones y en las reformas estructurales del sistema eléctrico.
La gravedad de la situación se refleja en las estadísticas presentadas por el gremio, las cuales revelan un escenario crítico para la operatividad comercial de la zona. Según los reportes, el 97 % del sector empresarial sufre afectaciones operativas directas debido a las fallas en el suministro eléctrico. Este problema se traduce en una pérdida tangible de productividad, con una reducción de al menos el 30 % en la eficiencia y el desempeño general de los negocios locales.
Uno de los puntos más preocupantes detallados en el documento es el impacto en la jornada laboral. El gremio informó que el 33 % del horario de trabajo no se cumple debido a la ocurrencia de cortes eléctricos prolongados, los cuales se extienden en periodos que oscilan entre las 6 y las 12 horas continuas. Esta interrupción sistemática de la energía impide que las empresas mantengan un ritmo de producción y atención al cliente estable, limitando severamente el crecimiento económico regional.
Dino Cafoncelli, vocero de la Cámara de Comercio, enfatizó que estas deficiencias no solo afectan la rentabilidad individual de las empresas, sino que tienen un efecto dominó sobre las finanzas públicas. "Hoy hay una afectación de por lo menos el 30 % en la eficiencia y en el desempeño de los negocios que nos hace la vida cuesta arriba. Si no se vende, no se pagan impuestos, afectando también la recaudación tributaria", advirtió el representante empresarial, vinculando la crisis energética con una posible disminución en los ingresos fiscales.
Ante este panorama, el empresariado zuliano ha planteado propuestas concretas para revertir la situación. La demanda principal se centra en la aprobación de la Ley Orgánica del Servicio Eléctrico (LOSE), un instrumento legal que permitiría la entrada de capital privado en la gestión y mejora del sistema. El gremio sostiene que la apertura al sector privado es fundamental para modernizar la infraestructura y garantizar la sostenibilidad del servicio.
Asimismo, Cafoncelli solicitó que el sector privado sea incluido en las mesas de conversación con el Gobierno de Estados Unidos. El objetivo de esta petición es facilitar el acceso a fondos de financiamiento internacionales. Al respecto, el líder gremial precisó que existen recursos ya destinados a mejorar la operatividad de las empresas, pero que el déficit eléctrico se ha convertido en el principal obstáculo para que dichas inversiones se materialicen y den resultados.
En el ámbito de la cooperación multilateral, la Cámara de Comercio valoró positivamente los acercamientos mantenidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos internacionales. El gremio señaló que, dada la magnitud de las inversiones requeridas para una reforma estructural del sistema eléctrico, es imperativo obtener créditos a largo plazo que permitan ejecutar obras de gran escala.
Respecto a la gestión regional, Cafoncelli mencionó los encuentros sostenidos con el gobernador del estado Zulia, Luis Caldera. Tras una reunión en la residencia oficial, el representante gremial reconoció las labores que se están llevando a cabo en las plantas termoeléctricas. Sin embargo, subrayó que los esfuerzos locales son insuficientes si no se atiende la raíz del problema: un déficit de 450 megavatios en las líneas provenientes del Sistema Eléctrico Nacional, situación que requiere atención inmediata.
Para finalizar, el sector empresarial advirtió que, aunque los trabajos en las termoeléctricas podrían reducir el margen del déficit entre los meses de diciembre y enero, el escenario futuro presenta nuevos desafíos. El incremento esperado en la producción petrolera, el retorno de ciudadanos a la región y el impacto climático del fenómeno El Niño generarán una mayor demanda de energía. Por ello, el gremio insiste en que se deben implementar medidas adicionales y constantes para estabilizar la generación eléctrica y evitar que la crisis se profundice.






