El directorio de la empresa petrolera pública, Petroperú, ha oficializado una modificación integral en su estructura organizacional. Esta decisión fue comunicada formalmente a través de un hecho de importancia remitido a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), organismo encargado de supervisar la transparencia de la información financiera y corporativa de las empresas que operan en el mercado.
La medida fue adoptada durante la sesión de directorio llevada a cabo el jueves 10 de setiembre. El objetivo central de este acuerdo fue revertir una serie de decisiones administrativas que habían sido implementadas a inicios de agosto del presente año, periodo en el cual la presidencia del directorio estaba a cargo de Edmundo Lizarzaburu. Con la aprobación de estas nuevas modificaciones, la actual gestión, liderada por el presidente Oliver Stark, busca restablecer la organización interna de la compañía estatal.
De acuerdo con la documentación remitida a la SMV, el acuerdo de directorio N° 099-2026-PP, emitido el 10 de setiembre, dejó sin efecto el acuerdo de directorio N° 085-2026-PP, el cual había sido aprobado el pasado 5 de agosto. A partir del día siguiente a la aprobación del nuevo acuerdo, entró en vigencia la modificación de la estructura básica de Petróleos del Perú - Petroperú SA. Esta nueva configuración jerárquica establece niveles específicos que reportan de manera directa tanto al directorio como a la gerencia general, clasificando dichos niveles bajo las categorías de dirección y confianza.
Este ajuste organizativo no es un hecho aislado, sino que responde a una tensión previa entre la gestión de Lizarzaburu y los organismos rectores de la empresa. Según reportes previos, las decisiones tomadas por el anterior presidente habían tomado por sorpresa a la Junta General de Accionistas (JGA). Es fundamental precisar que la JGA de Petroperú está conformada por dos entidades gubernamentales clave: el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Energía y Minas (Minem).
La disconformidad generada por las acciones de Lizarzaburu fue el factor determinante que precipitó una reestructuración profunda en la cúpula de la empresa. El descontento de los accionistas llevó a que, durante la noche del 6 de agosto —apenas un día después de que se emitiera el acuerdo N° 085-2026-PP— se procediera al cambio de casi la totalidad de los miembros del directorio. Este movimiento permitió el retorno de Oliver Stark a la presidencia de la petrolera, quien ahora ha procedido a anular las disposiciones de su predecesor.
Paralelamente a la reorganización de la estructura básica, el directorio aprovechó la sesión para abordar otros asuntos administrativos críticos para la gestión de la empresa. A través del acuerdo de directorio N° 101-2026-PP, se aprobó la versión revisada y actualizada de la memoria anual de Petroperú correspondiente al ejercicio económico del año 2025.
La memoria anual es un documento fundamental donde se detallan los resultados, la gestión y el estado financiero de la compañía. El directorio precisó que este documento actualizado será sometido a la consideración de la Junta General de Accionistas. La JGA será la entidad encargada de emitir el pronunciamiento correspondiente, siguiendo estrictamente los procedimientos y normativas establecidos en el Estatuto Social de Petroperú SA.
Con estas acciones, el directorio encabezado por Oliver Stark busca alinear la estructura operativa de la empresa con las expectativas del MEF y el Minem, corrigiendo las desviaciones organizacionales que habían generado fricciones con los accionistas en el mes de agosto. La notificación a la SMV asegura que el mercado y los inversionistas estén al tanto de los cambios en la gobernanza y la jerarquía de la empresa pública más importante del sector hidrocarburos en el país.





