El sector ganadero de Bolivia ha experimentado un descenso en sus indicadores operativos y comerciales durante el año 2025. Según los datos oficiales presentados en el reporte denominado “Estadísticas de Derribe de Ganado Bovino 2024 – 2025”, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el país registró una reducción tanto en el volumen de producción de carne de res como en el volumen de sus exportaciones en comparación con el ejercicio anterior.
De acuerdo con el informe técnico del INE, la producción total de carne de res en Bolivia para el año 2025 se situó en 232.329 toneladas. Al analizar esta cifra en perspectiva temporal, se observa que el rendimiento estuvo significativamente por debajo de los niveles alcanzados en los dos años precedentes. En 2024, la producción había alcanzado las 274.949 toneladas, mientras que en 2023 el volumen fue de 250.592 toneladas. A pesar de esta tendencia a la baja en el corto plazo, el reporte señala que la cifra de 2025 se mantiene por encima de los niveles registrados en 2022, año en el que la producción fue de 230.090 toneladas.
Este descenso en la cantidad de carne producida se refleja directamente en las estadísticas de faenamiento de animales. El reporte detalla que durante el año 2024, Bolivia había logrado una cifra récord de ganado faenado, alcanzando un total de 1.286.841 cabezas de ganado. Sin embargo, para el periodo 2025, esta cifra experimentó una contracción notable, descendiendo a 1.088.560 cabezas faenadas.
En cuanto a la distribución geográfica de la producción, el informe del Instituto Nacional de Estadística subraya una fuerte concentración en las ciudades del eje central del país. Estas regiones concentraron el 91% de la producción total de carne de res a nivel nacional. El departamento de Santa Cruz se consolidó como el principal motor productivo, aportando 169.940 toneladas, lo que representa el 73,1% del total nacional. Le sigue en importancia la ciudad de Cochabamba, con una producción de 22.279 toneladas, equivalentes al 9,5% del total, y la ciudad de La Paz, que registró 19.570 toneladas, representando el 8,4%.
El resto de la producción nacional se distribuyó en cantidades menores entre diversas ciudades y regiones del país. Trinidad reportó una producción de 5.209 toneladas, mientras que Sucre alcanzó las 4.543 toneladas. Por su parte, Tarija registró 3.610 toneladas y Potosí 3.175 toneladas. En los niveles más bajos de producción se encuentran Oruro, con 2.344 toneladas, y Cobija, que registró 1.659 toneladas.
Este escenario de reducción en la oferta productiva interna tuvo un impacto directo en la capacidad de venta al exterior. El reporte de estadísticas de derribe indica que las exportaciones de carne de res en 2025 fueron de 40.381 toneladas. Este volumen representa una caída frente a los datos del año 2024, periodo en el cual Bolivia vendió 43.169 toneladas al mercado internacional, cifra que se destacó como la más alta de los últimos años.
En resumen, los datos proporcionados por el INE muestran un año 2025 caracterizado por la contracción de los indicadores ganaderos. La disminución en la cantidad de cabezas faenadas y el volumen de carne producida han derivado en una baja de las exportaciones, rompiendo la tendencia ascendente que se había observado hasta el año 2024, aunque manteniendo niveles superiores a los registrados hace tres años.





