El programa dominical Panorama ha revelado una serie de conversaciones de WhatsApp que sugieren una presunta intervención del sentenciado expresidente Pedro Castillo en el funcionamiento del despacho congresal de la diputada Catherine Palomino, perteneciente a la organización política Juntos por el Perú (JP). Las revelaciones fueron posibles gracias a la información proporcionada por Marco Paliza, quien se desempeñó como asesor de la legisladora.
De acuerdo con los chats difundidos en el reportaje, una de las primeras acciones que presuntamente habría ordenado el exmandatario fue la modificación del equipo de trabajo de la congresista. Los mensajes indican que el pasado 27 de julio, Palomino notificó a sus colaboradores sobre la implementación de cambios y rotaciones cada tres meses en todo el equipo. Esta disposición fue comunicada explícitamente a través del grupo de chat donde se encontraba Paliza.
Sin embargo, la naturaleza de estos cambios parece haber respondido a presiones externas. En las conversaciones, se lee que la congresista Palomino intentó inicialmente mantener a su equipo de trabajo durante un periodo prolongado, pero admitió haber recibido exigencias directas desde la figura del expresidente. Según el texto difundido, Palomino manifestó: "Ya el presi me ha exigido y me ha dado dos nombres".
La presión ejercida por Pedro Castillo habría generado un malestar significativo en la legisladora. En uno de los mensajes, la congresista expresó su dificultad para negarse a las peticiones del exmandatario, detallando que habían conversado hasta altas horas de la noche. Palomino afirmó que Castillo la hizo sentir "bien mal" al compararla negativamente con otros y recordarle las circunstancias de su llegada al cargo, advirtiéndole que, si no tenía conciencia de realizar lo solicitado, no volvería a pedírselo.
Más allá de la gestión del personal, los chats revelan que uno de los objetivos prioritarios de Juntos por el Perú sería gestionar la libertad de Pedro Castillo. El 8 de junio, una asistente de Palomino informó al equipo sobre una reunión de coordinación en la que se establecieron temas urgentes. Entre estos puntos, se destacó la necesidad de elaborar un análisis estratégico ante una eventual victoria electoral de JP, el cual incluiría alternativas y estrategias específicas para abordar la salida de Pedro Castillo de su situación actual.
En este contexto, los asesores discutieron la postura frente a la figura del presidente Balcázar. Un asesor sugirió adoptar una postura agresiva o "venenosa", argumentando que ya no tenían nada que perder. En los mensajes se plantea que, si Balcázar no otorgaba el indulto, se debería actuar "con todo contra él", calificándolo además de estar en "contubernio con el fujimorismo".
Otro punto crítico revelado en las comunicaciones es la planificación de una acción contra Keiko Fujimori. Los chats muestran que el 5 de septiembre se mencionó la posibilidad de presentar un pedido de vacancia contra la presidenta Keiko Fujimori, basándose en un argumento de "incapacidad para gobernar". Palomino habría impulsado esta propuesta, instando a su equipo a coordinar la vacancia "a primera hora" del lunes para adelantarse a las acciones de otra persona identificada como Svieta.
Finalmente, los mensajes dejan al descubierto tensiones internas dentro de la bancada de Juntos por el Perú. Palomino se refirió a su propia bancada como "la desbancada", expresión que utilizó luego de que algunos asesores manifestaran su incomodidad y sorpresa por la demora del partido en pronunciarse sobre temas de relevancia. Asimismo, se registran instrucciones directas de la congresista para gestionar la participación del vocero Zunini, exigiendo que cualquier comunicación para el día jueves fuera enviada por escrito a más tardar el miércoles.





