El Gobierno de Brasil ha informado que el país alcanzó un superávit comercial de 62.395 millones de dólares durante los primeros nueve meses del año, acumulados hasta el mes de septiembre. Esta cifra representa un incremento del 34,8 % en comparación con el mismo periodo registrado en 2025, consolidando una tendencia positiva en la balanza de pagos del gigante sudamericano a pesar de las dificultades enfrentadas en mercados clave.
De acuerdo con los datos suministrados por el Ministerio de Industria y Comercio, las exportaciones brasileñas experimentaron un crecimiento del 10,5 % en este periodo, alcanzando un valor total de 284.654 millones de dólares. Por otro lado, las importaciones también mostraron un aumento, aunque más moderado, situándose en un 5,0 % más que el año anterior, para sumar un total de 222.258 millones de dólares.
Un factor determinante para el saldo positivo acumulado en lo que va del año fue el desempeño excepcional del mes de septiembre. Durante este mes, Brasil registró un superávit de 7.740 millones de dólares, lo que supone un incremento del 146,4 % respecto al resultado obtenido en septiembre del año pasado. En términos detallados, las exportaciones de septiembre saltaron un 12,9 %, llegando a los 34.418 millones de dólares, marcando así su segundo valor más alto en lo que va del ejercicio. En contraparte, las importaciones mensuales cayeron un 2,4 %, una contracción que no se observaba desde el pasado mes de febrero.
El sostenimiento de este elevado saldo positivo se debe, en gran medida, al fortalecimiento de los vínculos comerciales con China, el socio comercial más importante de Brasil. Las ventas hacia el gigante asiático aumentaron un 12 % entre enero y septiembre, sumando un total de 84.680 millones de dólares.
Asimismo, Brasil logró potenciar sus ventas hacia la Unión Europea, las cuales crecieron un 20 % en el acumulado de nueve meses, alcanzando los 44.150 millones de dólares. Este crecimiento ha sido impulsado directamente por la entrada en vigor, el pasado mes de mayo, del acuerdo de libre comercio suscrito entre el Mercosur y la Unión Europea, facilitando el flujo de mercancías hacia el mercado europeo.
Este impulso recibido desde China y la Unión Europea permitió compensar las pérdidas sufridas en otros mercados fundamentales. Las exportaciones hacia Estados Unidos cayeron un 6,5 %, situándose en 27.460 millones de dólares. De manera más pronunciada, las ventas dirigidas a Argentina sufrieron una reducción del 18,5 %, sumando un total de 11.580 millones de dólares.
La caída en las ventas hacia Estados Unidos es el resultado de una serie de medidas arancelarias implementadas por la Administración de Donald Trump. Desde mayo del año pasado, se impuso un arancel adicional del 50 % sobre una gran parte de los productos brasileños, aunque dicha medida fue posteriormente levantada por una decisión judicial. No obstante, la presión comercial persistió cuando Washington anunció, en julio pasado, un nuevo arancel adicional del 25 % sobre diversos productos brasileños, justificado como sanción por presuntas prácticas comerciales desleales. A esto se sumó otro arancel del 12,5 % debido a supuestos fallos en el combate al trabajo forzado.
En el plano político, el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva mantiene negociaciones con la administración de Donald Trump para buscar la suspensión de estas sanciones o, al menos, la ampliación de la lista de excepciones. Sin embargo, las relaciones bilaterales atraviesan un momento crítico, agravado por las acusaciones de injerencia en las elecciones presidenciales que el líder progresista ha lanzado contra la Casa Blanca.
Al analizar la trayectoria reciente, Brasil cerró el año 2025 con un superávit comercial de 68.300 millones de dólares, cifra que representó una reducción del 7,9 % frente a los 74.600 millones de 2024 y una caída del 30,9 % respecto al récord registrado en 2023, cuando el superávit alcanzó los 98.900 millones de dólares. Para el cierre del año en curso, el Gobierno prevé un saldo positivo de aproximadamente 84.400 millones de dólares, lo que supondría un aumento del 24 % respecto a 2024, aunque todavía se mantiene lejos del récord alcanzado en 2023.





