El escenario financiero global comenzó la semana con vientos en contra que impactaron directamente en los activos argentinos. Este lunes, los instrumentos financieros locales sintieron el cimbronazo de una tendencia bajista en los mercados internacionales, aunque los analistas observaron que el efecto fue más leve en comparación con episodios de volatilidad previos. En Wall Street, los bonos soberanos argentinos registraron caídas de hasta el 0,56%, mientras que en la plaza local el índice Merval retrocedió un 0,3%.
Uno de los indicadores más sensibles, el riesgo país, experimentó un incremento del 1%, situándose en los 490 puntos. Este movimiento se produjo en una jornada marcada por el retroceso de los índices bursátiles en Estados Unidos y un ascenso en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, conocidos como Treasuries. En el detalle de los títulos, el Global 2046 fue el que encabezó las bajas en el exterior, mientras que en el mercado local el bono AL35 lideró las caídas con una pérdida del 1,1%.
El detonante principal de estas bajas fue el comportamiento de los Treasuries. El bono a 10 años subió hasta alcanzar el 4,997%, un nivel que no se registraba desde el año 2023. Por su parte, el título a 30 años trepó hasta el 5,354%, marcando su punto más alto desde el año 2007. Esta situación genera un entorno complejo para los mercados emergentes.
Al respecto, el economista Martín Polo, en declaraciones brindadas a El Cronista, explicó que la suba de tasas de los Treasuries "embarra la cancha para Argentina en el mercado global". Según el analista, este fenómeno encarece el riesgo global, provocando que el rendimiento de la mayoría de los bonos suba y, consecuentemente, que los activos argentinos caigan. Polo subrayó que este contexto resta atractivo a los activos locales y advirtió que dicho movimiento podría desacelerar el crecimiento global, lo que representaría una noticia negativa tanto para Argentina como para el resto del mundo.
Este panorama adverso en Estados Unidos se desarrolla en la previa de una cita clave: la reunión de la Reserva Federal programada para este miércoles, donde se definirá si las tasas de interés se mantienen en sus niveles actuales o si se produce un incremento.
Desde Guardian Capital analizaron que el mercado tiene capacidad de tolerar tasas altas siempre y cuando el crecimiento económico se mantenga sólido. Señalaron que, basándose en la historia, una primera suba de 25 puntos básicos no suele destruir el rendimiento anual del mercado, siempre que la economía pueda absorberla, algo que los datos sugieren que es posible. No obstante, advirtieron que el problema real surgiría si se produjera un salto rápido hacia el 6%, ya que en ese escenario el retorno libre de riesgo competiría directamente con las valuaciones del equity.
Paralelamente a la tensión en la renta fija, el sector tecnológico se vio afectado por dudas surgidas en la carrera por la Inteligencia Artificial (IA). Darío Amodei, cofundador de Anthropic, y Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, alertaron sobre un posible "efecto Skynet" en el desarrollo de la IA. Ambos empresarios plantearon la necesidad de desacelerar los avances para poder garantizar la implementación de protocolos de seguridad adecuados. Amodei expresó el pasado fin de semana su convicción de que abordar los riesgos exige mayor prudencia, sugiriendo no solo invertir en prevención, sino ajustar el ritmo de avance de las capacidades para que la prevención pueda avanzar al mismo paso.
La reacción del mercado fue inmediata, impactando especialmente en las empresas fabricantes de semiconductores. Nvidia, una de las principales referentes, registró una baja del 3,3%. En contraste, empresas como Meta, Google y Microsoft continuaron subiendo, amparadas en una monetización más diversificada y una aceleración sostenida. Sobre este punto, Martín Polo estimó que no se trata de una burbuja, apoyándose en los balances del segundo trimestre que superaron las expectativas, sino que se está produciendo una rotación hacia sectores más defensivos.
Finalmente, la jornada estuvo marcada por el alza en el precio del petróleo, con el barril de Brent subiendo hasta los u$s 106 y el WTI cerrando en u$s 101,9. En cuanto a los ADR argentinos en Wall Street, operaron de manera mixta: Globant lideró las subas con un incremento del 7%, mientras que Tenaris y Ternium bajaron un 4% y un 3,5%, respectivamente. En la plaza local, el índice Merval cerró en u$s 1936, con el Banco de Valores encabezando las caídas del panel líder al perder un 2,3%.


