La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha hecho público este sábado un nuevo marco de cooperación energética con los Estados Unidos. A través de un mensaje transmitido por la cadena estatal Venezolana de Televisión (VTV), la mandataria detalló los pormenores de un acuerdo petrolero que busca reactivar la capacidad productiva del país y fortalecer sus ingresos fiscales durante las próximas décadas.
Uno de los puntos centrales de este convenio es su temporalidad y sus metas operativas. Según informó Rodríguez, el acuerdo petrolero tendrá una vigencia extendida de 25 años. En cuanto a los objetivos de extracción, la meta establecida es alcanzar un volumen de producción superior a los 1,5 millones de barriles diarios, lo que representaría un incremento significativo en el flujo de crudo venezolano hacia los mercados internacionales.
En el ámbito financiero, la mandataria encargada proporcionó cifras detalladas sobre las proyecciones de ingresos que este acuerdo podría generar para el Estado venezolano. Tomando como referencia un precio de mercado de 65 dólares por barril, Rodríguez explicó que el país podría recibir una suma total de 209,335 millones de dólares en virtud de lo establecido en el convenio.
Para dar mayor claridad sobre el beneficio económico directo, la presidenta encargada desglosó la rentabilidad por unidad de medida. Indicó que, en términos concretos, el esquema financiero del acuerdo permite que por cada barril producido y vendido, una cifra cercana a los 19 dólares ingrese directamente a las arcas del país.
En cuanto a la ejecución técnica y territorial del proyecto, Rodríguez señaló que el plan contempla el desarrollo de ocho bloques denominados "verdes" dentro de la Faja Petrolífera del Orinoco. Este desarrollo se regirá bajo condiciones fiscales específicas: se han establecido regalías mínimas del 16 % y un impuesto sobre la renta del 34 %. Según la mandataria, estas condiciones tributarias y operativas permitirán apalancar la recuperación económica general de Venezuela.
Más allá del convenio con los Estados Unidos, Delcy Rodríguez subrayó que el gobierno venezolano posee una meta más amplia en materia de energía. La mandataria afirmó que el objetivo es convertir a Venezuela en una potencia energética, aspiración que pretenden alcanzar mediante la firma de otros acuerdos importantes. En este sentido, mencionó la participación de grandes corporaciones internacionales, citando específicamente a empresas como Chemron, Repsol, Eni, Shell y BP, entre otras.
En el plano diplomático, la presidenta encargada utilizó su intervención para expresar agradecimiento a figuras clave del gobierno estadounidense. Rodríguez agradeció el esfuerzo realizado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y por el secretario de Estado, Marco Rubio, para concretar los términos de este acuerdo energético.
No obstante, la mandataria hizo un énfasis categórico sobre la naturaleza jurídica y política de la negociación. Rodríguez subrayó que debe quedar absolutamente claro que Venezuela conserva la propiedad y la soberanía total sobre sus recursos naturales. En su defensa del acuerdo, argumentó que la estructura del convenio es equilibrada, señalando que en este proceso "cada parte aporta aquello que puede hacer mejor", asegurando así que la cooperación no comprometa la autonomía del Estado sobre sus yacimientos.
Este anuncio, difundido a través de los canales oficiales y redes sociales, posiciona el acuerdo con Estados Unidos como un eje central para el futuro energético y económico de la nación, integrando la inversión extranjera con el control soberano de los recursos en la Faja Petrolífera del Orinoco.





