La ciudad de A Coruña ha alcanzado un hito en sus tarifas hoteleras durante el mes de julio, posicionándose como la urbe con el precio medio de pernocta más elevado de toda Galicia. Según los datos más recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el coste medio de una noche de hotel en la capital gallega se situó en 113,94 euros, la cifra más alta registrada desde que se dispone de datos oficiales.
Este incremento representa una subida considerable respecto al mismo periodo del año anterior, cuando el precio medio era de 99,30 euros. Esta diferencia de quince euros no solo marca el máximo en la serie histórica publicada por el organismo desde 2021, sino que altera la jerarquía de precios en la región. A Coruña ha desbancado a Santiago de Compostela, que hasta ahora lideraba la categoría de pernocta media más alta en las urbes gallegas. Santiago se sitúa ahora en segundo lugar con una tarifa de 105,31 euros, seguida por Vigo, que ocupa la tercera posición con 100,14 euros.
El análisis de los datos del INE revela una tendencia ascendente y sostenida en la ciudad coruñesa. Desde que comenzó la publicación de estas estadísticas en 2021, la tarifa media diaria de julio ha experimentado un crecimiento total de 40 euros. En el año de inicio, el precio se situaba en 73,40 euros; posteriormente subió a 83 euros y alcanzó los 94 euros al año siguiente. Aunque en 2024 se produjo un ligero receso que rebajó el coste diario a 87 euros, este descenso no alteró la trayectoria general, culminando el pasado año en los 99,30 euros y alcanzando el récord actual de 113,94 euros.
La magnitud de este incremento se refleja también en la tasa interanual, que registra la mayor subida del histórico con un 14,75%. Mientras que las tres principales ciudades gallegas han alcanzado sus costes máximos en la serie, Ourense es la única que muestra una disminución respecto al año anterior. Asimismo, el contraste entre ciudades es notable; por ejemplo, el precio en Lugo se sitúa en 60,13 euros, lo que significa que el coste en A Coruña es casi el doble. Por otro lado, el punto más alto de coste en la zona se encuentra en Viveiro, con una tarifa de 120 euros.
Óscar González, encargado regional del grupo Alda Hotels, confirma que se ha percibido un aumento en el precio medio de la venta de habitaciones, especialmente en las fechas de alta ocupación. González aclara que esta tendencia se debe a que la plaza hotelera de A Coruña mantiene una demanda fuerte y constante. No obstante, matiza que existen factores puntuales que pueden distorsionar los precios, como ocurrió durante la semana del eclipse el 12 de agosto, que impulsó las tarifas al alza.
Desde la perspectiva operativa, González explica que el incremento de los precios responde a la necesidad de actualizar los costes en servicios como el de alimentación y bebida (F&B), debido al encarecimiento de las materias primas. A esto se suman los costes energéticos y los gastos relacionados con el personal de los establecimientos, factores críticos a la hora de fijar los precios mínimos de venta. El experto señala que la gestión de los suministros, que suelen negociarse con un año de antelación, y la estructura de personal por categoría profesional, influyen directamente en la tarificación final.
Por su parte, Agustín Vázquez, director de Ola Mundo! y experto en turismo, atribuye este fenómeno a la denominada "demanda dinámica". Según Vázquez, los precios fluctúan según el interés de los compradores, y A Coruña posee un fuerte atractivo turístico, especialmente durante el verano, impulsado por factores como el ocio y el clima. Además, destaca la actitud amable del residente coruñés hacia el turista, lo que genera un aumento gradual del turismo y, en consecuencia, activa las subidas en la prestación de servicios.
Finalmente, la demanda dinámica también se ve condicionada por la agenda de la ciudad. Óscar González resalta que los precios son muy sensibles a los grandes eventos, y que la programación actual de festivales, congresos y conciertos ha favorecido el alza. Sin embargo, advierte que este efecto puede operar en sentido inverso, notándose una bajada en los precios cuando se cancelan eventos relevantes, citando como ejemplo el caso del concierto de El último de la fila.





