El papa León XIV ha sido dado de alta hospitalaria este sábado tras permanecer ingresado en el Policlínico Gemelli de Roma. El pontífice, quien fue sometido a una intervención quirúrgica para extirpar un tumor canceroso en el pulmón, abandonó el centro sanitario para regresar a la Ciudad del Vaticano, donde se prepara para retomar sus actividades habituales.
La salida del pontífice del Policlínico Gemelli estuvo marcada por una imagen de notable recuperación. El papa, de 71 años, abandonó las instalaciones del hospital caminando con total normalidad y mostrando un semblante sonriente. Durante su trayecto hacia la salida, el Sumo Pontífice se dedicó a saludar cordialmente tanto a los pacientes del centro como a los numerosos fieles que se habían congregado en la puerta principal del recinto sanitario para despedirlo y expresar su apoyo.
Uno de los momentos más destacados de su salida fue el instante en que el papa se detuvo durante algunos minutos para conversar con una niña y sus familiares. Tras este breve pero cercano encuentro, el pontífice subió al vehículo oficial que se encargó de trasladarlo desde el hospital hasta su residencia en el Vaticano.
Antes de abandonar definitivamente el centro médico, el papa León XIV llevó a cabo un acto religioso. Al mediodía de este sábado, el pontífice celebró una misa en una de las salas del área donde había permanecido ingresado. Esta celebración tuvo lugar en el mismo sector donde se inició su proceso de hospitalización el pasado martes día 13, fecha en la que fue ingresado para ser intervenido quirúrgicamente.
La noticia del alta médica del pontífice, de nacionalidad estadounidense-peruana, generó una gran expectación a nivel global. Esta atención se manifestó físicamente en las puertas del Policlínico Gemelli, donde decenas de fieles se reunieron para presenciar el momento de su salida. A este grupo de personas se sumaron los representantes de numerosos medios de comunicación, quienes habían mantenido un seguimiento exhaustivo desde las afueras del hospital, informando sobre los detalles de la operación y la evolución de la recuperación del líder de la Iglesia Católica.
En cuanto a los detalles médicos de su intervención, se ha informado que el papa fue hospitalizado e intervenido la tarde del martes 13. Durante la cirugía, que tuvo una duración total de 90 minutos, los médicos procedieron a la extirpación del lóbulo inferior de su pulmón derecho. Esta medida fue necesaria debido a la detección de un adenocarcinoma, que es un tipo de cáncer.
El regreso del pontífice al Vaticano precede a un evento significativo en su agenda inmediata. Mañana domingo, León XIV reaparecerá públicamente en el balcón del Palacio Apostólico del Vaticano con el objetivo de presidir el rezo del Ángelus. Esta reaparición ocurre exactamente una semana después de que el propio pontífice anunciara, desde ese mismo balcón, la necesidad de someterse a una operación quirúrgica debido a la detección de un nódulo en uno de sus pulmones.
Con este regreso a sus funciones litúrgicas, el papa de 71 años cierra un ciclo de hospitalización y cirugía que comenzó hace pocos días, regresando al contacto directo con los fieles en una de las citas más habituales y visibles de su ministerio en el Vaticano, justo después de superar la intervención por el tumor en el pulmón derecho.





