La mesa de "La noche de Mirtha" se convirtió este sábado en el escenario de un intenso debate político y social, marcado por los cruces entre el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el reconocido actor Guillermo Pfening. A lo largo de la velada, el ambiente se tensó en diversas oportunidades, centrando la controversia en dos ejes fundamentales: la situación actual de las personas con discapacidad y el esquema de financiamiento de la actividad cinematográfica en Argentina.
El programa, conducido por Juana Viale y que contó también con la presencia de la periodista Jésica Bossi, el actor Álvaro Navia y Juana Repetto —quien se mantuvo en silencio durante la emisión—, comenzó a subir de tono cuando la conductora interrogó a Menem sobre las pensiones por discapacidad. Viale consultó específicamente si era cierto que quienes perciben este beneficio no pueden trabajar en blanco o si, en caso de hacerlo, se les retira la pensión. Ante este interrogatorio, el presidente de la Cámara de Diputados respondió que se trabajará para que la situación sea "lo más justa posible".
En ese punto, Guillermo Pfening intervino para aportar una perspectiva basada en la realidad económica de los beneficiarios, sosteniendo que muchas personas con discapacidad no pueden subsistir únicamente con 700.000 pesos y, por lo tanto, dependen estrictamente de la pensión. Ante la pregunta de Menem sobre si el actor conocía la situación de la discapacidad en el año 2023, Pfening respondió con contundencia que convive hace 40 años con su hermano, quien posee una discapacidad, basando así su postura en la experiencia personal.
El actor profundizó su preocupación centrándose en el presupuesto del próximo año y la problemática del nomenclador. Pfening advirtió que no se puede desregular el nomenclador, ya que es la herramienta que garantiza la igualdad de acceso a las terapias, independientemente de si la persona posee la mejor obra social o no. Asimismo, alertó sobre el riesgo de que los familiares deban entrar en disputas directas con las empresas de medicina prepaga para definir los precios de las terapias o la cobertura de las mismas.
Por su parte, el funcionario de La Libertad Avanza insistió en que el proyecto normativo se encuentra todavía en fase de elaboración. Menem explicó que se está trabajando en un dictamen que contemple las cuestiones planteadas y defendió la necesidad de modificar el sistema vigente. Según el diputado, el objetivo primordial es lograr que la asistencia a la discapacidad no dependa de la renovación periódica de un estado de emergencia.
La disputa volvió a intensificarse cuando Pfening cuestionó la inclusión de estas modificaciones dentro de un proyecto de Presupuesto, argumentando que generar tales anuncios puede provocar incertidumbre en las familias. El actor le pidió a Menem que no "tiren esos títulos" refiriéndose a cambios que aún están en discusión, subrayando la complejidad de convivir con una persona con discapacidad y la cantidad de trámites burocráticos que esto conlleva. Menem reiteró que el Congreso continúa trabajando en dichos temas.
Posteriormente, la conversación giró hacia la cultura y el cine argentino. A raíz del estreno de "Romeo y Ofelia", película dirigida por Gustavo Postiglione y protagonizada por Pfening, el actor señaló que se trató de la última producción realizada con financiamiento del INCAA. Ante esto, Menem manifestó su postura económica: "Que lo pague el que lo usa. No le vamos a cobrar a los chicos de Formosa".
Pfening replicó inmediatamente aclarando que los recursos del INCAA no provienen del presupuesto del Ministerio de Cultura, sino de las entradas que pagan los propios espectadores. El artista cuestionó la visión de financiar solo aquellas películas que atraigan a grandes audiencias, advirtiendo que, si solo se produce lo que la gente "supuestamente quiere ver", el discurso cultural se vuelve "chato" y se pierde la diversidad.
En un tono reflexivo y crítico, Pfening defendió la pluriculturalidad y cuestionó la desfinanciación de sectores como la literatura y el teatro. El actor se preguntó si el motivo de estos recortes es el deseo de que "todos pensemos de la misma manera", añadiendo que el pensamiento no se impone limitando a un joven que desea filmar una película para expresar su visión del mundo. Además, recordó que el impacto económico del cine excede a los actores, generando empleo para cocineras, vestuaristas, técnicos y transportistas.
El intercambio finalizó con una última intervención de Menem, quien mantuvo su posición liberal, afirmando que cualquier solicitud de financiamiento estatal implica, en la práctica, quitarle recursos a un ciudadano para dárselos a otro.






