Este martes 15 de septiembre, la Cámara de Diputados recibirá el proyecto de Presupuesto 2027, un documento clave que detallará las proyecciones económicas diseñadas por el ministro de Economía, Luis Caputo. Esta pieza legislativa es de particular relevancia ya que define las asignaciones presupuestarias para el último año del mandato del presidente Javier Milei, reflejando la hoja de ruta financiera del Gobierno para el cierre de su gestión.
El proyecto llega acompañado de una fuerte expectativa gubernamental centrada en la caída de la inflación y un optimismo marcado respecto al crecimiento de la economía nacional. Según datos obtenidos por Clarín, el Presupuesto ha sido elaborado bajo el supuesto de una desaceleración significativa de los precios, proyectando que la inflación anual perforaría el 20% para el año 2027.
Sin embargo, estas cifras contrastan con las expectativas de otros sectores. La mediana de las consultoras que integran el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central prevé que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerrará el año 2026 en torno al 30%. Esta cifra se sitúa muy por encima de la proyección que el propio Gobierno había planteado en 2025 para el año en curso, la cual era del 10,1%.
En sintonía con este análisis, la consultora Econviews, dirigida por Miguel Kiguel, ha señalado en un informe reciente que, si bien la inflación continuará bajando en los próximos meses, existe la probabilidad de que vuelva a acelerarse debido a la turbulencia electoral, aunque sostiene que el proceso general seguirá siendo gradual.
El optimismo oficial también se extiende a la actividad económica. El borrador del presupuesto anticipa un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) situado entre el 3% y el 5%. Estas metas resultan ambiciosas si se comparan con las encuestas del Banco Central, que estiman que este año la economía cerraría en torno al 2,1%, cifra que se aleja considerablemente del 5% que el Ministerio de Economía había proyectado en 2025.
Otro de los puntos neurálgicos que el mercado sigue de cerca es la estimación del tipo de cambio. Al cierre de este lunes, el dólar mayorista cotiza a $1.531, un valor que supera los $1.470 proyectados por el Gobierno, pero que se mantiene por debajo de los $1.630 que el mercado prevé para el mes de diciembre de este año.
Desde el punto de vista político, el presidente Milei ha decidido no acudir al Congreso para presentar el proyecto, rompiendo con la dinámica de 2025. En su lugar, se llevará a cabo una difusión especial donde el mandatario insistirá en los pilares de su gestión: la desaceleración de la inflación y el mantenimiento del equilibrio fiscal. Para coordinar la estrategia parlamentaria, el presidente mantuvo una reunión de gabinete en la Casa Rosada este lunes y recibió posteriormente a diputados y senadores.
El objetivo del oficialismo es lograr que el Congreso apruebe la denominada "ley de leyes" por segundo año consecutivo. Cabe recordar que, durante los primeros dos años de su administración, Milei ha gestionado mediante prórrogas del presupuesto 2023, elaborado durante la gestión de Alberto Fernández.
En cuanto a la ejecución del gasto, la Oficina de Presupuesto del Congreso informó que, hasta agosto, la Administración Nacional devengó $101,2 billones, lo que representa el 67,4% del crédito presupuestario vigente, el cual asciende a $150,1 billones. El grueso de estas erogaciones se concentra en las prestaciones sociales, que sumaron $91,7 billones.
Dentro de este rubro, las jubilaciones fueron uno de los pocos sectores con una variación real positiva, aunque mínima, del 0,1% respecto al año anterior. Las asignaciones familiares registraron una suba del 0,7%. Por el contrario, los subsidios a la energía mostraron un incremento fuerte del 28,5%, impulsado por el aumento de los costos de la electricidad y el impacto de la inflación.
Previamente, el 30 de junio, el Ejecutivo había enviado un anticipo del proyecto a los legisladores. Aquella presentación fue más acotada que la del año pasado y omitió las cifras exactas de las variables macroeconómicas, limitándose a mencionar que habría una "continuidad del proceso de normalización y crecimiento de la economía" en un marco de estabilidad macroeconómica y recuperación de la demanda.
Finalmente, el oficialismo sostiene que el crecimiento del PBI para 2027 se basará en la recuperación de la inversión y del consumo privado, sumado a un aporte positivo del sector externo, previendo además una evolución favorable del mercado laboral y de los indicadores sociales.


