El sector político y social identificado con el evismo ha anunciado el inicio de una serie de movilizaciones en rechazo al Decreto Supremo 5676. Estas acciones coordinadas buscan sumar la participación de diversos sectores sociales de distintas regiones del país para manifestar su descontento ante las recientes medidas económicas implementadas por el gobierno.
La confirmación de estas medidas de presión fue brindada por Dieter Mendoza, dirigente de las seis Federaciones del Trópico de Cochabamba. De acuerdo con el representante, este miércoles se llevó a cabo una concentración en la que se determinó la necesidad de proceder con las movilizaciones, haciendo hincapié en que esta decisión se mantiene firme a pesar de la vigencia del estado de excepción decretado en el territorio.
Mendoza manifestó que el sentimiento predominante entre sus bases es de indignación. En declaraciones brindadas a Urgente.bo, el dirigente sostuvo que, independientemente de las restricciones legales impuestas por el estado de excepción, el pueblo, y específicamente los sectores del trópico, ha indicado que ha llegado la hora de movilizarse para hacer conocer su postura crítica frente a las medidas económicas adoptadas.
Tras el desarrollo de la concentración realizada el pasado miércoles, el dirigente informó que se llevará a cabo un proceso de evaluación conjunta con diversos sectores sociales. El objetivo de estas reuniones es coordinar la realización de una segunda protesta que tendría lugar en la ciudad de Cochabamba, sin descartar la organización de marchas para visibilizar sus demandas. En este sentido, Mendoza extendió un llamado a las regiones del país para que se unan a estas protestas, aunque aclaró que, hasta el momento, no se han establecido fechas definitivas para el inicio de estas acciones.
El dirigente subrayó que la presión proviene directamente de las bases sociales. Según relató, en diversas reuniones los afiliados han sido enfáticos en la exigencia de protestar, argumentando que no pueden permanecer callados ante la situación actual. Mendoza citó que los sectores sociales han expresado explícitamente que no se debe tener miedo al estado de excepción, priorizando la movilización sobre las restricciones gubernamentales.
En cuanto a las demandas centrales, Mendoza señaló que el pedido general es la recuperación y mantenimiento de la estabilidad económica en el país. Sin embargo, el dirigente vinculó la falta de confianza en la gestión actual con diversos eventos recientes. Mencionó que existen casos polémicos que, según su criterio, "embarran" la gestión de Paz, sugiriendo que estos hechos demuestran que no se está trabajando efectivamente en favor de la economía nacional.
Esta insatisfacción con la gestión administrativa y económica ha llevado a que el sector evista no descarte escalar sus exigencias. Mendoza advirtió que, si las condiciones no mejoran, el pedido de estabilidad podría transformarse, más adelante, en una exigencia directa para que Paz presente su renuncia.
El dirigente cuestionó la capacidad de las autoridades actuales para conducir el país hacia un escenario favorable. Al respecto, señaló que no consideran que la actual gestión sea capaz de brindar la estabilidad económica, social y política necesaria. Bajo esta premisa, Mendoza planteó un cuestionamiento sobre la utilidad de mantener a este tipo de autoridades en el poder si los resultados no son satisfactorios.
Finalmente, el líder de las Federaciones del Trópico de Cochabamba lanzó una advertencia sobre el futuro de las movilizaciones. Afirmó que, en caso de que la crisis económica se profundice, las protestas y movilizaciones no solo continuarán, sino que podrían radicalizarse en sus exigencias. Esto incluiría la posibilidad de solicitar que el gobierno actual dé un paso al costado para permitir un cambio en la dirección política del Estado.





