El Congreso de la República fue escenario de un nuevo y fuerte enfrentamiento político durante el desarrollo de una audiencia centrada en la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). El encuentro, que pretendía ser un espacio de discusión sobre los derechos reproductivos y el acceso al aborto, terminó derivando en una serie de altercados y acusaciones graves entre varios legisladores, destacando la intervención de la representante María Fernanda Carrascal.
El conflicto se originó cuando la representante Carrascal manifestó su inconformidad ante las solicitudes de silencio y las restricciones de intervención impuestas a ella y a otras congresistas presentes en el recinto. Según el relato de los hechos, la legisladora cuestionó que se intentara limitar su participación en un espacio de debate público, defendiendo firmemente su derecho a intervenir en la discusión. Para sustentar su postura, Carrascal argumentó que la Ley Quinta le otorgaba a ella, así como a la ciudadanía en general, la facultad de participar activamente en este tipo de espacios legislativos, rechazando tajantemente cualquier intento de silenciar su voz durante la audiencia.
La atmósfera de la sesión se tornó aún más tensa tras la intervención de la congresista Alejandra Omaña, quien se pronunció abiertamente a favor del aborto. En ese momento, la situación escaló con la irrupción en el recinto del senador Germán Rodríguez, integrante del partido Salvación Nacional. La presencia de Rodríguez no fue recibida con neutralidad, ya que el senador y la congresista Omaña mantenían una controversia previa, habiendo protagonizado diversos intercambios de señalamientos a través de sus redes sociales.
La llegada de Rodríguez al lugar de la audiencia fue el detonante para que María Fernanda Carrascal reaccionara con vehemencia. La representante no solo pidió que el senador fuera retirado inmediatamente del recinto, sino que utilizó términos contundentes para calificar su comportamiento. Durante el momento de mayor tensión, Carrascal se refirió a Rodríguez como un “acosador”, una expresión que posteriormente ratificaría a través de sus canales oficiales de comunicación.
Posteriormente, la representante utilizó su cuenta en la red social X para expresar su indignación y detallar su versión de lo sucedido. En su publicación, Carrascal calificó los hechos como “absolutamente vergonzosos”, lamentando que el país tuviera que volver a centrar sus discusiones en los cuerpos de las mujeres y de las personas gestantes en un marco de tanta hostilidad. En su mensaje, la congresista denunció que se estaba desconociendo la voz de la oposición y que se intentaba amedrentar a las mujeres legisladoras.
En el mismo hilo de publicaciones, Carrascal fue enfática al señalar que la presencia del senador Rodríguez tenía como único propósito, a su juicio, “acosar” y perseguir a sus colegas dentro de las instalaciones del Congreso. La representante cerró su intervención asegurando que no permitiría que nadie acosara a la senadora Alejandra Omaña ni a ninguna otra mujer que desempeñara sus funciones en el Legislativo, haciendo un llamado al respeto hacia sus compañeras.
Este episodio pone de manifiesto la profunda polarización que rodea el tema de la interrupción voluntaria del embarazo en el ámbito político colombiano. Lo que inició como una audiencia técnica y deliberativa sobre la IVE terminó convirtiéndose en un enfrentamiento personal y político entre congresistas de sectores opuestos. Hasta el momento, las declaraciones y acusaciones presentadas corresponden a la versión de la representante María Fernanda Carrascal, quedando el evento registrado como parte de las tensiones inherentes a la discusión sobre el aborto en el centro del poder político del país.






