La Feria Internacional de Santa Cruz (Expocruz) se encamina hacia una de sus ediciones más significativas: su versión internacional número 50. Este evento, que ha evolucionado drásticamente desde su fundación en 1962, se consolida actualmente como una plataforma de negocios fundamental que logra conectar a empresas, productores, emprendedores y delegaciones provenientes de cuatro continentes. Para la edición de 2026, la organización ya prevé la participación de más de 30 delegaciones internacionales.
El camino recorrido por la feria permite analizar la transformación de una institución que nació como una muestra ganadera y académica en predios vinculados a la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. En sus inicios, el objetivo estaba centrado en la formación agropecuaria y la exposición de trabajos estudiantiles, distando mucho de la dimensión comercial actual. Con el paso de las décadas, la muestra integró el comercio, la industria y la artesanía, transformándose en la exposición multisectorial que se conoce hoy.
Raúl Strauss, gerente general de Fexpocruz, ha destacado en declaraciones al programa Influyentes de EL DEBER que el escenario actual, con una infraestructura propia y amplia en la avenida Roca y Coronado, es el resultado de un esfuerzo sostenido a lo largo del tiempo. Aunque la feria tiene 64 años de historia, no todas sus versiones fueron internacionales, ya que en sus primeras etapas se alternaban con muestras nacionales. Fue a partir de la década de 1990 cuando el directorio decidió otorgar el carácter internacional a la feria de forma anual, razón por la cual la edición de 2026 marcará la 50ª versión bajo esta modalidad.
La dimensión internacional es uno de los pilares de la feria. Para la próxima edición, están confirmadas delegaciones oficiales de Alemania, Argentina, Argelia, Armenia, Brasil, Chile, China, Colombia, Corea del Sur, Estados Unidos, Egipto, El Salvador, España, Francia, Honduras, India, Irak, Italia, Jordania, Líbano, México, Paraguay, Perú, Reino Unido, República Dominicana, Suecia y la Unión Europea, además de la presencia de UNICEF. Según Strauss, el objetivo es generar contactos reales entre empresas y potenciales socios, permitiendo que los visitantes experimenten un cruce internacional sin necesidad de pasaporte.
En términos de impacto económico, la feria se posiciona como un acelerador de la economía. Los resultados de la versión 2025 sirven como indicador de su peso: la muestra recibió aproximadamente 500.000 visitantes y generó intenciones de negocios que superaron los Bs 1.600 millones, cifra que incluye los resultados de la Rueda de Negocios de Cainco. Asimismo, la edición 2025 contó con más de 2.200 marcas y 32 delegaciones internacionales.
Ante el crecimiento de la demanda, Fexpocruz está implementando mejoras en su infraestructura y distribución. Strauss reconoció que el predio ha resultado pequeño para el flujo de visitantes y la cantidad de empresas participantes, por lo que se trabaja en una mayor sectorización. El objetivo es consolidar espacios específicos para el sector pecuario, organizar mejor el área automotriz y fortalecer los pabellones internacionales. Además, se busca optimizar el flujo de personas mediante una programación de actividades distribuida durante los diez días de feria, especialmente en el horario de 17:00 a medianoche.
Este aniversario ocurre en un contexto económico complejo para las empresas bolivianas, que enfrentan retos en la importación de insumos y el acceso a divisas. En este escenario, la feria busca ser un punto de encuentro para sectores estratégicos como el turismo, la energía, el agro y las actividades productivas orientadas a la sustitución de importaciones. También se pone el foco en productos con potencial exportador, como el café de especialidad y la carne, además de la evolución del sector automotor hacia vehículos híbridos y eléctricos.
La actividad pecuaria sigue siendo un componente central. Strauss resalta que la exposición ganadera es el fruto de entre 30 y 50 años de mejoramiento genético, con ejemplares que han logrado reconocimientos internacionales en la raza cebú. Junto con Agropecruz, la feria es una de las principales ventanas para que el público urbano conozca la producción ganadera de la región.
Más allá de los negocios, la Expocruz integra gastronomía, música y espectáculos para crear un ambiente distendido que facilite la interacción comercial. Asimismo, mantiene su compromiso social con la participación de UNICEF y su telemaratón en apoyo a la niñez.
Finalmente, el crecimiento institucional de Fexpocruz se refleja en su proyección externa. Raúl Strauss ha sido elegido presidente de la Asociación Internacional de Ferias de América (AFIDA) para el periodo 2026-2028, y la institución ha asumido la presidencia del capítulo latinoamericano de la Asociación Mundial de la Industria de Ferias y Exhibiciones (UFI). La cita para la 50ª versión internacional será del 18 al 27 de septiembre de 2026.






