El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este lunes una reestructuración significativa en la composición de su gabinete, mediante la reducción del número de ministerios de catorce a doce. Esta medida implica la eliminación definitiva de dos carteras: el Ministerio de Planificación del Desarrollo y el Ministerio de Turismo Sostenible, Cultura, Folclore y Gastronomía. Según explicó el mandatario, el objetivo central de estos ajustes es avanzar hacia la construcción de un Estado más eficiente y poner fin a la burocracia administrativa que afecta la gestión pública.
El anuncio fue realizado en el marco de una jornada de cambios en el Ejecutivo, donde el presidente tomó juramento a los nuevos titulares de dos carteras clave. Héctor Huanca asumió la responsabilidad del Ministerio de Relaciones Exteriores, mientras que Fernando Aramayo fue designado como nuevo ministro de la Presidencia. Asimismo, el mandatario informó sobre el destino profesional de José Luis Lupo, quien hasta hace poco encabezaba la cartera de la Presidencia y ha sido propuesto ahora como el nuevo embajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
Durante su intervención, Rodrigo Paz destacó la trayectoria de reducción de la estructura gubernamental desde que asumió el mando. El presidente recordó que recibió un Gobierno que contaba con 21 ministerios, los cuales fueron reducidos inicialmente a catorce, para llegar ahora a los doce actuales. Con este movimiento, el mandatario sostuvo que el Gobierno central está enviando señales claras de que busca un Estado que no sea ausente, sino que se caracterice por estar presente y ser eficiente en su operatividad.
En cuanto a la eliminación del Ministerio de Turismo Sostenible, Cultura, Folclore y Gastronomía, el gobernante precisó que una parte de las funciones de esta cartera permanecerá dentro del Ejecutivo. No obstante, se implementará la creación de una agencia nacional. Esta nueva entidad tendrá como propósito brindar mayor agilidad al encuentro entre el sector público y el privado, así como facilitar la interacción entre los ámbitos nacional e internacional, con el fin último de generar un impacto positivo en la economía nacional a través de los sectores correspondientes.
Respecto al Ministerio de Planificación del Desarrollo, Paz señaló que la cartera será eliminada, aunque algunas de sus atribuciones, calificadas como necesarias, serán transferidas a otras instituciones del Estado. Sobre el destino de José Fernando Romero, quien se desempeñaba como titular de dicha cartera, el presidente aseguró que continuará formando parte del Gobierno, aunque se le encomendará una nueva misión en un futuro cercano. Paz elogió la labor de Romero, calificándola como extraordinaria en el proceso de generar menos burocracia y mejorar la capacidad de atención hacia los ciudadanos.
El mandatario, quien el próximo 8 de agosto cumplirá nueve meses al frente del Gobierno, afirmó que estos ajustes marcan el cierre de un periodo que definió como un tiempo de transición. Para el presidente, este paso es fundamental para dar inicio a lo que denominó transformaciones profundas en la estructura del país. Paz recordó que, durante su campaña electoral, se comprometió a ordenar la casa internamente antes de proceder a trabajar con instituciones bilaterales o multilaterales, ratificando que el ordenamiento actual constituye el punto de partida para las transformaciones que persigue su administración.
Este rediseño de la estructura estatal ocurre en un contexto económico complejo y sucede casi una semana después de que se formalizara un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Dicho acuerdo consiste en un programa técnico por un monto de 1.900 millones de dólares, destinado a apoyar las reformas que el Gobierno boliviano ha puesto en marcha para estabilizar la economía nacional, la cual atraviesa una crisis.
Según la información proporcionada por el FMI, entre los compromisos asumidos por el Gobierno de Rodrigo Paz para acceder a este financiamiento se encuentran la continuidad en la racionalización del gasto público, la reducción gradual del déficit fiscal y la preservación del financiamiento monetario cero para dicho déficit. Adicionalmente, el acuerdo contempla el impulso de reformas orientadas a mejorar el clima de negocios y fomentar un crecimiento económico que cuente con protección social.
Finalmente, los ajustes ministeriales se dan en un clima de tensión política. El pasado domingo, el empresario y excandidato presidencial Samuel Doria Medina anunció oficialmente el retiro de su apoyo al Gobierno de Rodrigo Paz. Doria Medina fundamentó su decisión expresando su preocupación por la corrupción y señalando la falta de un cambio integral en diversas áreas del Estado.






