La excongresista de Fuerza Popular, Rosa Bartra, ha expresado severas críticas respecto a la estructura del nuevo Parlamento, poniendo en duda la viabilidad del modelo actual. Según la exlegisladora, la Ley 31988, norma encargada de restituir el sistema de dos cámaras, presenta fallas estructurales que podrían comprometer la estabilidad de la institución legislativa. En una reciente intervención a través de RPP, Bartra fue enfática al advertir que el modelo aprobado no es viable y que, de mantenerse así, podría terminar en una "implosión de lo que es el corazón de la democracia que es el Parlamento".
El eje central de las críticas de Bartra se concentra en la distribución de facultades entre las dos cámaras. La exparlamentaria explicó que el problema principal reside en la pérdida del poder de propuesta del Senado. De acuerdo con su análisis, el Reglamento del Congreso, específicamente en su artículo 25A, impone una restricción significativa a los senadores, prohibiéndoles agregar temas nuevos que no hayan sido incluidos previamente por los diputados.
Para Bartra, esta limitación normativa desnaturaliza la función del Senado, reduciéndolo a lo que ella describe como una simple "mesa de partes". Esta situación, señaló, no solo limita la capacidad legislativa de la cámara alta, sino que se convierte en una fuente de tensiones y enfrentamientos constantes entre ambas cámaras. La excongresista sostuvo que, si bien el Senado no posee iniciativa legislativa por mandato de la Constitución, el diseño actual ha recortado sus capacidades al punto de generar un sentimiento de marginación funcional dentro de la estructura parlamentaria.
En cuanto a la responsabilidad política de este escenario, Rosa Bartra señaló directamente a las fuerzas políticas que impulsaron y aprobaron el texto final de la norma sin tomar en cuenta las advertencias previas. Mencionó específicamente a Fuerza Popular y Perú Libre, junto con otras bancadas, indicando que el acuerdo entre estos grupos para sacar adelante la bicameralidad resultó en un diseño defectuoso. La exlegisladora fue tajante al afirmar que el proceso de elaboración de la ley fue improvisado, señalando que se realizó "entre gallos y medianoche" y exigió que se reconozca este error para proceder con las correcciones necesarias.
Por otro lado, la excongresista analizó la dinámica política actual dentro del Parlamento, destacando un cambio en la estrategia de la oposición. Según Bartra, los sectores opositores han comprendido la importancia estratégica del quórum para neutralizar el voto dirimente de las mayorías integradas por Fuerza Popular y Renovación Popular. Advirtió que, mediante la ausencia de quórum, la oposición ha logrado bloquear la instalación y la votación en diversas comisiones, evidenciando la fragilidad del sistema actual frente a la falta de consenso.
En el ámbito de las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo, Bartra manifestó su preocupación por las solicitudes enviadas por el Gobierno relacionadas con legislaciones para la SINA y la DINI. A juicio de la exlegisladora, estas peticiones no cumplen con las exigencias establecidas en el artículo 104 de la Constitución. Criticó que las solicitudes sean genéricas, argumentando que no basta con plantear la necesidad de "fortalecer" dichas entidades, sino que el Ejecutivo debe delimitar con precisión cuál es la fórmula específica que pretende implementar para resolver la problemática existente.
Finalmente, Rosa Bartra cuestionó la necesidad de promulgar una ley adicional para regular la intervención de las Fuerzas Armadas frente a los denominados "grupos hostiles", especialmente considerando que el país ya se encuentra bajo estados de emergencia. La excongresista señaló que Lima ha vivido en estado de emergencia durante casi tres años, por lo que consideró innecesario crear una normativa que le indique al Ejército cómo actuar en situaciones extraordinarias, ya que dicha capacidad de intervención ya está reconocida y vigente bajo el marco de la emergencia.





