La sesión del Consejo de Ministros, cuyo objetivo principal era debatir la solicitud de facultades legislativas que el Poder Ejecutivo planea presentar ante el Congreso de la República, ha sido suspendida. El anuncio fue realizado por el ministro de Cultura, Alberto Beingolea, quien explicó que la postergación de la reunión se debe a que el Gobierno se encuentra aún en un proceso de revisión exhaustiva del contenido que conformará el proyecto final.
Según las declaraciones brindadas por Beingolea a RPP, el primer Consejo de Ministros se llevó a cabo el pasado día 29, momento en el cual se estableció que el segundo encuentro tendría lugar el domingo. No obstante, el funcionario señaló que actualmente no existen las condiciones necesarias para proceder con la aprobación del documento. El ministro detalló que la sesión fue postergada debido a que persiste una dinámica de revisión de los cuadros técnicos, indicando que él mismo, al igual que otros miembros del gabinete, ha enviado observaciones al proyecto presentado inicialmente.
En relación con la información que ha circulado en diversos espacios mediáticos, Beingolea fue enfático al señalar que la versión del proyecto difundida por algunos medios de comunicación no corresponde al texto definitivo que el Ejecutivo remitirá al Parlamento. Asimismo, el titular de Cultura aprovechó la oportunidad para criticar a los legisladores de la oposición, quienes han adelantado que votarán en contra de la iniciativa una vez que esta sea ingresada formalmente a las cámaras del Congreso.
En paralelo a estos acontecimientos, la presidenta Keiko Fujimori ha mantenido una agenda de actividades en la región de Junín. La mandataria se ha centrado en la atención de las consecuencias del sismo ocurrido en dicha zona hace algunas semanas. De acuerdo con el primer reporte emitido por el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), el desastre natural dejó un saldo de cinco personas fallecidas, 21 heridos y más de 300 damnificados. Hasta el momento, la presidenta no se ha pronunciado específicamente sobre la suspensión de la sesión del Consejo de Ministros.
Uno de los puntos de mayor tensión política ha sido la posible modificación de los días no laborables. A través de una transmisión en vivo en Facebook Live, Keiko Fujimori aseguró que no se recortará el número de feriados vigentes en el país, afirmando también que no se aumentarán ni se tocarán las Compensaciones por Tiempo de Servicios (CTS). La presidenta responsabilizó a sectores de izquierda por las críticas hacia su gestión en este tema, calificando estas preocupaciones como una "narrativa" y un "fantasma" creado por dichos grupos durante muchos años.
Estas declaraciones contrastan con la información contenida en el borrador del proyecto de facultades legislativas que fue filtrado. En dicho documento, específicamente en el apartado de materia laboral, se establece la intención de "modificar el régimen de feriados no laborables y reducir su número, con la finalidad de racionalizar su uso y fomentar la productividad". Esta contradicción ha sido reforzada por las declaraciones previas de la mandataria tras visitar la tumba de su padre y por el pronunciamiento del ministro de Trabajo, Juan Sheput, quien también negó la reducción de los feriados.
Desde la perspectiva parlamentaria, la aprobación de este pedido de facultades legislativas representa un reto numérico para el Ejecutivo. Para lograr el respaldo necesario en el Pleno de la Cámara de Diputados, el Gobierno requerirá de votos adicionales a los 56 que ya posee la coalición formada por Fuerza Popular y Renovación Popular. Específicamente, se necesitan al menos 10 votos más de la oposición para que el proyecto sea aprobado y remitido al Senado.
Este escenario se presenta incierto, ya que la bancada opositora con mayor representación, Juntos por el Perú, no ha mostrado una disposición clara para otorgar dichos votos. El senador Jaime Quito, integrante de este grupo, manifestó su rechazo al proyecto, calificándolo como un intento de instalar un "shock laboral" para quitar derechos a los trabajadores, haciendo un llamado a los diputados y senadores a no ceder ante el pedido. Por otro lado, Ernesto Zunini, vocero de la bancada en la Cámara de Diputados, indicó que la decisión final dependerá de la revisión previa del contenido del proyecto.
La situación es similar en el Senado, donde el oficialismo no cuenta con la mayoría necesaria. Fuerza Popular y Renovación Popular suman 30 escaños, lo que obliga al Gobierno a buscar el respaldo de al menos una bancada opositora para garantizar el éxito de la iniciativa. Finalmente, se recordó que la Cámara Alta tendrá la responsabilidad fundamental de fiscalizar que, en caso de aprobarse las facultades, las normas emitidas por el Ejecutivo se ajusten a los límites establecidos y respeten estrictamente la Constitución.






