Una serie de investigaciones han puesto bajo la lupa la figura de Vanessa Cortés Carmona, una mujer de 33 años oriunda de Manizales, cuya relación con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y su repentino incremento económico han generado fuertes interrogantes sobre el manejo de influencias y el origen de sus activos.
El caso cobró relevancia pública en junio de 2024, cuando el mandatario fue captado caminando de la mano de una mujer desconocida en la Plaza de la Independencia, en Panamá. Aunque inicialmente hubo confusiones sobre su identidad, cinco funcionarios con acceso directo al presidente confirmaron a La Silla Vacía que se trata de Vanessa Cortés y la identificaron como la pareja del mandatario. Esta relación se ve respaldada por registros en redes sociales, donde Cortés publicó fotografías en El Cairo y los Emiratos Árabes que coinciden exactamente con las fechas de las visitas oficiales realizadas por Petro en octubre y noviembre de 2025.
Sin embargo, el punto más crítico de la controversia es el crecimiento patrimonial de Cortés Carmona. Antes de agosto de 2022, la mujer no registraba empresas ni propiedades a su nombre. Sus antecedentes laborales muestran una trayectoria de cargos operativos con honorarios mensuales de 3 millones de pesos o menos, incluyendo contratos en la Secretaría de Seguridad de Bogotá y un cargo temporal en la Registraduría Nacional.
Este panorama cambió drásticamente un mes después de la posesión de Petro. El 9 de septiembre de 2022, Cortés fundó Kayros Advice SAS, una sociedad dedicada a inversiones y asesorías gerenciales con un capital pagado de 200 millones de pesos. Según los reportes, entre 2022 y 2025, la empresa triplicó sus activos y posteriormente registró ingresos por 600 millones de pesos. Además, la mujer adquirió un lote de 8 mil metros cuadrados en el exclusivo condominio Horizontes en La Calera, el cual compró por 80 millones de pesos y posteriormente intentó vender en 700 millones.
La investigación revela que el crecimiento de Cortés está entrelazado con una red de contactos cercana al poder. Su empresa fue constituida por el contador Alejandro Herazo Mejía, quien también creó Gracia ERP, una firma asociada al actual viceministro del Interior, Jaime Berdugo. Asimismo, Herazo fue el encargado de constituir Inconstrucciones Colombia SAS para Adelina Guerrero, esposa del ministro del Interior, Armando Benedetti.
Este entramado conduce a Euclides Torres, un megacontratista cercano al presidente Petro que ha financiado eventos de campaña y ha recibido millonarios contratos estatales durante el gobierno actual. Fuentes consultadas sugieren que Torres ha tenido un papel fundamental en el soporte económico de Cortés, aunque ella ha negado conocerlo.
Por su parte, la empresa de Herazo, Gracia ERP, mostró movimientos financieros sospechosos. En 2024 reportó ingresos superiores a los 2.400 millones de pesos, permitiéndole adquirir una propiedad de 2.200 millones de pesos en La Calera, para luego reportar ingresos cero en 2025. Se ha comprobado que Vanessa Cortés recibe correspondencia en dicha propiedad, aunque Herazo sostiene que se debe a una relación de amistad.
Ante los cuestionamientos, Vanessa Cortés ha mantenido posturas ambiguas. Inicialmente, no negó su relación con el presidente, pero en respuestas posteriores afirmó estar soltera y rechazó los señalamientos. Atribuyó el aumento de su patrimonio a "asesorías administrativas y financieras", aunque no ha entregado evidencia pública de dicha actividad comercial, y su empresa carece de página web o redes sociales.
El Grupo de Apoyo Jurídico de la Presidencia rechazó los derechos de petición enviados sobre este caso, calificando las preguntas como "irrespetuosas". No obstante, la coincidencia de viajes, los vínculos empresariales con altos funcionarios y el salto económico de una persona que percibía salarios mínimos a poseer activos millonarios, mantienen el caso como un asunto de alto interés público.





