El panorama electoral en Colombia se ha consolidado como una contienda centrada en tres figuras principales tras las consultas interpartidistas celebradas en marzo. De acuerdo con las mediciones actuales, la carrera presidencial se disputa entre Iván Cepeda, quien representa al oficialismo, y los candidatos de la oposición, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, ambos referentes de los sectores de derecha en el país.
Los sondeos de opinión reflejan una tendencia consistente que posiciona a Iván Cepeda, del Pacto Histórico, como el candidato más votado. No obstante, las cifras indican que no alcanzaría el porcentaje necesario para ganar en primera vuelta, el cual requiere el 50% más un voto. En detalle, la encuesta Invamer le otorga un 44,6% de intención de voto, mientras que el sondeo de Guarumo-EcoAnalítica lo ubica en un 37,1%. Por su parte, el estudio del Centro Nacional de Consultoría le asigna un 33,4%.
Cepeda, quien cuenta con el respaldo de Gustavo Petro y ganó la consulta del partido de Gobierno el año pasado, ha mantenido su posición como el más opcionado durante el año. Su estrategia de campaña se ha caracterizado por evitar los debates con otros aspirantes, centrando su discurso político exclusivamente en una confrontación contra la derecha. En este sentido, identifica como su principal adversario al expresidente Álvaro Uribe Vélez, con quien mantuvo un prolongado conflicto jurídico en un caso de falsos testigos, proceso en el que Uribe fue inicialmente condenado y posteriormente absuelto.
La trayectoria legislativa de Cepeda se remonta a 2010, cuando inició como representante a la Cámara, y desde 2014 se desempeña como senador. A lo largo de su carrera ha militado en diversas colectividades, incluyendo el Partido Comunista, la Unión Patriótica, la Alianza Democrática M-19 y el Polo Democrático, hasta integrarse oficialmente al Pacto Histórico. Su objetivo actual es consolidar el apoyo del electorado de Petro para dar continuidad a dicho proyecto político, intentando distanciarse de los escándalos de corrupción y evitando profundizar en temas polémicos como la propuesta de una Asamblea Constituyente o los detalles operativos de la “paz total”.
En el otro extremo del espectro político se encuentra Abelardo de la Espriella. El abogado se lanzó a la contienda como independiente mediante la recolección de firmas, aunque posee el apoyo de sectores como Salvación Nacional, Creemos de Antioquia y la casa Char de Barranquilla. De la Espriella, que se proyecta como un 'outsider', registra un 31,6% en la encuesta de Invamer, un 27,5% en la de Guarumo-Econoanalítica y un 30,9% en la del Centro Nacional de Consultoría.
Su propuesta se inspira en modelos de mano dura, como el de Nayib Bukele en El Salvador, complementada con una visión de manejo técnico de la economía. Para fortalecer este último eje, eligió como candidato a vicepresidente a José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y rector universitario. A pesar de su crecimiento, De la Espriella enfrenta críticas por su nula experiencia política y su historial profesional defendiendo a figuras polémicas como Alex Saab y el convicto David Murcia Guzmán. Asimismo, se le cuestionan sus actitudes misóginas y su hostilidad hacia el gremio periodístico.
Por su parte, Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático, llega a la contienda tras ganar la Gran Consulta por Colombia, donde superó a otros políticos de derecha y a Juan Daniel Oviedo. En un movimiento estratégico para atraer votantes de centro e indecisos que no ven viable a De la Espriella, Valencia integró a Oviedo como su compañero de fórmula. En términos de intención de voto, Valencia marca un 14% en Invamer, un 21,7% en Guarumo-Econanalítica y un 12,6% en el Centro Nacional de Consultoría.
La senadora, quien ejerce el cargo desde 2014 y es nieta del expresidente Guillermo León Valencia, ha experimentado un ascenso tras la consulta, lo que ha coincidido con el estancamiento de figuras como Claudia López y Sergio Fajardo. Su reto principal radica en mantener la lealtad de los uribistas más ortodoxos mientras seduce a sectores que buscan un cambio respecto al Gobierno actual. Valencia también ha sido criticada por sus posturas conservadoras respecto a los derechos de las minorías y sus declaraciones pasadas sobre las comunidades indígenas del Cauca.
Finalmente, el sector de centro, representado por Fajardo y López, se ubica en la parte baja de las encuestas con porcentajes entre el 1% y el 3%. Aunque no tienen posibilidades reales de pasar a la segunda vuelta, su peso electoral podría ser determinante para la gobernabilidad del futuro mandatario. En el fondo de la tabla aparecen candidatos como Santiago Botero, Carlos Caicedo, Mauricio Lizcano, Miguel Uribe Londoño, Roy Barreras y Gustavo Matamoros. Recientemente, Luis Gilberto Murillo y Clara López, exministros de Petro, anunciaron su apoyo a la campaña de Iván Cepeda debido a su baja intención de voto.





