El Consejo de Estado ha admitido formalmente la demanda de nulidad interpuesta contra el nombramiento del exalcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle, como superintendente Nacional de Salud. Esta designación, realizada por el presidente de la República, Gustavo Petro, ha sido puesta en entredicho por la actual administración de la capital antioqueña, que cuestiona si el funcionario cumple con el perfil técnico y profesional requerido para liderar dicha entidad.
La decisión del tribunal se dio a conocer el pasado 21 de mayo, fecha en la cual el organismo judicial determinó que existen méritos suficientes para revisar los argumentos presentados por la Alcaldía de Medellín. El objetivo principal de la acción legal es cuestionar la legitimidad de Quintero para asumir el cargo, basándose en la presunta falta de conocimientos y experiencia específica en el sector salud.
El recurso legal fue radicado el 27 de abril ante la Sección Quinta del Consejo de Estado. El documento cuenta con las firmas del actual alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, así como de los directores del Hospital General de Medellín, Metrosalud y el Hospital Infantil Concejo de Medellín, quienes se sumaron a la acción para oponerse a la designación del exmandatario local.
Dentro de los argumentos centrales de la demanda, la Alcaldía de Medellín plantea que Daniel Quintero no reúne las calidades y los requisitos constitucionales y legales de elegibilidad. Según los demandantes, el exalcalde no cumple con los presupuestos de formación académica ni con la experiencia profesional relacionada que demanda la ley para quien aspire a ser Superintendente Nacional de Salud.
La parte actora reconoció que Quintero desempeñó cargos en entidades públicas previas, mencionando específicamente su paso por Innpulsa y el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTic). Sin embargo, sostienen que dichas experiencias no alcanzan el nivel de especificidad necesario para dirigir una superintendencia de la magnitud de la de Salud. Asimismo, argumentan que, aunque durante su gestión como alcalde de Medellín tuvo incidencia en decisiones relacionadas con el sector salud, dicha labor no es comparable con el conocimiento profundo sobre el funcionamiento y la regulación del sistema de salud que el cargo exige.
Uno de los puntos más críticos de la demanda se refiere al tiempo de experiencia profesional. Los demandantes aseveran que Quintero no cuenta con los meses de experiencia exigidos para el puesto. De acuerdo con los cálculos presentados en el recurso, incluso si se contabiliza su periodo como alcalde como experiencia válida, el exmandatario sumaría 46 meses, cifra que dista significativamente de los 84 meses requeridos para el cargo. El documento añade que, aun aplicando las equivalencias permitidas por el ordenamiento jurídico para el nivel directivo y compensando con títulos de posgrado, el tiempo acumulado seguiría siendo insuficiente para satisfacer el requisito legal.
A pesar de haber admitido la demanda para su trámite, el Consejo de Estado tomó una decisión contraria respecto a las medidas cautelares solicitadas. La Alcaldía de Medellín había pedido la suspensión provisional de Quintero en el ejercicio de sus funciones mientras se dirime el proceso. No obstante, el tribunal se negó a suspenderlo, argumentando que, en esta etapa incipiente del proceso, aún no se dispone de material probatorio suficiente ni de los antecedentes administrativos detallados para tomar una decisión de tal envergadura.
El tribunal explicó que es necesario realizar un estudio exhaustivo de las funciones de todos los cargos y trabajos desempeñados por el demandado para determinar si efectivamente carecen de relación con el empleo de superintendente nacional de salud.
Tras esta decisión, el Consejo de Estado procedió a notificar el proceso al exalcalde Daniel Quintero, al ministro de Salud y al presidente de la República, quienes ahora podrán pronunciarse y entregar sus argumentos en defensa del nombramiento.
La admisión de este recurso ha provocado diversas reacciones en Medellín. Entre ellas destaca la del concejal Alejandro De Bedout, quien calificó el nombramiento como una "bofetada a la institucionalidad del país" y una "maniobra de politiquería barata". De Bedout criticó que se entregue la vigilancia de la salud de los colombianos a alguien que, a su juicio, carece de la formación idónea y que pretendió saltarse los requisitos legales.





