¿Subirá el precio del pan en Tarija? Por ahora, la respuesta es no. Dilbert Flores, dirigente y representante del sector panificador, ha pedido calma a la población asegurando que se mantendrá tanto el costo como el peso de este producto básico, cumpliendo así los acuerdos previos establecidos con el municipio y las juntas vecinales. Sin embargo, detrás de esta estabilidad hay una situación crítica que preocupa profundamente a los productores.
El sector enfrenta fuertes restricciones impuestas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, ARCA, en el comercio fronterizo entre San José de Pocitos-Salvador Mazza y Bermejo-Aguas Blancas. Actualmente, el límite de comercio se ha reducido a 150 dólares por persona y se ha restringido el transporte de insumos como harina, arroz, soya y maíz a un máximo de 10 kilos. Esta medida es alarmante, ya que la harina y la manteca, materias primas esenciales, provienen del país vecino.
Como referencia, en la ciudad de La Paz se habló de subir el precio de 80 centavos a un boliviano, medida que finalmente quedó descartada tras un acuerdo entre el Gobierno y los panificadores. En Tarija, Flores afirma que están realizando "esfuerzos sobrehumanos" para garantizar que el pan llegue a las familias tarijeñas.
La crisis económica es evidente: la hoja de costos se ha disparado, provocando que el 60% de los afiliados haya dejado el rubro y que algunos productores trabajen incluso a pérdida. El dirigente lamenta que las autoridades "brillen por su ausencia" y permitan la especulación de precios en un contexto donde la canasta alimentaria también ha subido.
Con la proximidad de la festividad de Todos Santos, donde aumenta la producción de panes y masas tradicionales, el sector urge a las autoridades a ejecutar medidas paliativas para sobrellevar esta situación y asegurar el suministro.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.






