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Liberada joven que pasó dos años presa por recibir una foto de vehículos oficiales vía WhatsApp

Fue detenida a los 18 años mediante engaños de la Dgcim, luego que un amigo le enviara vía WhatsApp una fotografía de vehículos oficiales a modo de broma

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Liberada joven que pasó dos años presa por recibir una foto de vehículos oficiales vía WhatsApp

Gusmaris Zapata, una joven que fue detenida a los 18 años tras recibir una fotografía de vehículos oficiales a través de la aplicación WhatsApp, recuperó su libertad la madrugada de este sábado 26 de septiembre. La joven, que ahora tiene 20 años de edad, fue excarcelada luego de haber permanecido dos años privada de su libertad, periodo durante el cual fue víctima de torturas y tratos degradantes.

La noticia de su liberación fue confirmada por su padre, Gustavo Zapata, quien manifestó a través de un contacto telefónico con el medio Efecto Cocuyo la profunda alegría que siente la familia. “Es una alegría demasiado grande, Dios nos escuchó nuestras oraciones y bueno, ya la tenemos”, expresó el progenitor, quien recibió la noticia directamente de su hija mediante una llamada telefónica.

Debido a que la notificación de la excarcelación ocurrió a altas horas de la noche, los familiares no pudieron trasladarse personalmente hasta el Centro de Formación para Procesadas Femeninas La Crisálida, ubicado en el estado Miranda. No obstante, personas cercanas al núcleo familiar se encargaron de retirar a la joven del centro penitenciario para reunirla con los suyos.

La liberación de Zapata se enmarca en un contexto político más amplio. Según informó Gonzalo Himiob, director vicepresidente de la ONG Foro Penal, la salida de la joven se produce tras la culminación de la segunda ronda de negociaciones llevadas a cabo entre la oposición y el gobierno interino representado por Delcy Rodríguez. Himiob señaló que, junto a Gusmaris, fue excarcelado “un número importante de presos políticos”, grupo que incluye a dos mujeres de nacionalidad colombiana y a dos ciudadanas que habían sido recientemente condenadas a penas de 30 años de prisión.

El caso de Zapata comenzó con un hecho aparentemente trivial. El operativo policial fue originado por el rastreo de un mensaje enviado por Carlos Darío García, un amigo de la víctima que prestaba servicio militar en el Palacio de Miraflores. García, en un acto de emoción y a modo de broma, fotografió unas camionetas recién asignadas a la sede del Ejecutivo y envió la imagen al dispositivo móvil de la estudiante de quinto año de bachillerato. Según relató Gustavo Zapata, el joven acompañó la foto con un comentario sugiriendo que, si tuvieran un vehículo así, podrían irse a la playa a festejar.

El arresto se ejecutó la tarde del 13 de septiembre de 2024, cuando una comisión de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) irrumpió en la residencia del hermano de la joven en Guatire, estado Miranda. Para lograr que la joven accediera a acompañarlos, los agentes utilizaron el engaño. Ante la pregunta de Gusmaris sobre si la buscaban para realizar el servicio militar, una funcionaria de la Dgcim le respondió afirmativamente, haciéndole creer que el Estado la estaba reclutando para iniciar sus labores en la Guardia de Honor Presidencial.

Sin embargo, la joven no fue llevada a un centro de entrenamiento, sino que fue ingresada en los calabozos de la Dgcim en Boleíta. Allí, Zapata permaneció bajo una situación de desaparición forzada e incomunicación total hasta el 28 de septiembre. Durante esas dos semanas de aislamiento, la joven fue sometida a tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte de efectivos femeninos de inteligencia. Su padre detalló que su hija permaneció sentada en una silla durante varios días sin posibilidad de bañarse y con las manos esposadas atrás. Las agresiones físicas continuaron hasta que la joven no pudo resistir más y tuvo que ser trasladada a la enfermería.

Tras superar el periodo de aislamiento en Caracas, el sistema judicial ordenó su traslado al centro penitenciario La Crisálida, en Los Teques. En dicho lugar, el Ministerio Público le imputó cargos graves, incluyendo terrorismo, asociación para delinquir, revelación de información confidencial y tráfico ilícito de armas.

Hasta el mediodía de este sábado, se desconocen las medidas cautelares que fueron impuestas a Gusmaris Zapata al momento de su salida en libertad.

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