El mercado de adquirencia en Chile ha cerrado el primer semestre de 2026 con un escenario financiero marcadamente heterogéneo. Los resultados reportados por los principales actores de la industria revelan una brecha significativa en el desempeño operativo y financiero, donde mientras algunas firmas logran revertir tendencias negativas, otras enfrentan un aumento en sus pérdidas o una contracción en sus utilidades.
En medio de este panorama, Klap, compañía propiedad de Itaú Chile, se posiciona como el actor más destacado del periodo al ser la única firma entre las analizadas en mejorar su última línea. La empresa logró una transición notable en sus resultados financieros, pasando de registrar pérdidas por un monto de $ 326 millones al cierre de junio de 2025, a alcanzar utilidades cercanas a los $ 600 millones en el mismo periodo del año actual.
Según explicó Raúl Sapunar, gerente general de Klap, este giro positivo es el resultado directo de una planificación estratégica enfocada en la expansión y la diversificación. Sapunar destacó que la compañía ha impulsado un mayor foco en el segmento de las pequeñas y medianas empresas (PYME), así como en la captación de clientes mayoristas. De acuerdo con el ejecutivo, este enfoque ha sido fundamental para ampliar la base de comercios y profundizar la presencia de la marca en diversos segmentos del mercado.
Asimismo, Sapunar subrayó el impacto positivo que ha tenido la adquisición de la firma por parte de Itaú Chile. El gerente general señaló que el mercado recibió esta operación de manera favorable, argumentando que el respaldo de una institución financiera de la escala de Itaú fortalece las perspectivas de desarrollo de Klap y abre nuevas oportunidades de crecimiento estratégico para la organización.
En contraste, Getnet, la unidad de adquirencia de Santander, aunque logró mantener sus números en terreno positivo, mostró una contracción relevante en sus ganancias. Según sus estados financieros, las utilidades de la firma cayeron un 27%, descendiendo desde los $ 21.175 millones registrados en el periodo anterior a $ 15.475 millones.
Este retroceso se refleja también en su resultado operacional, el cual experimentó una caída del 28,6%, pasando de $ 28.588 millones a $ 20.409 millones. Adicionalmente, Getnet reportó una disminución del 18% en su ingreso neto proveniente de comisiones y servicios, lo que evidencia una presión a la baja en sus principales fuentes de ingresos durante el primer semestre de 2026.
Por otro lado, el sector ha visto un deterioro en los balances de Bci Pagos, empresa que profundizó sus pérdidas durante este periodo. La compañía pasó de una pérdida de $ 458 millones a un monto de $ 1.463 millones. El análisis de sus estados financieros revela que este deterioro fue impulsado principalmente por un incremento en los costos. Específicamente, los gastos operacionales subieron de $ 3.686 millones a $ 4.883 millones.
Un factor determinante en este aumento fue el gasto destinado a los beneficios para los empleados, rubro que ascendió de $ 1.939 millones a $ 3.011 millones. Como consecuencia de este incremento en la estructura de costos, la pérdida operacional de Bci Pagos se amplió significativamente, pasando de $ 678 millones a $ 2.294 millones. Al ser consultada sobre estos resultados, la firma indicó que continúa ejecutando un plan definido para fortalecer la unidad de negocio y mejorar su desempeño, centrando sus esfuerzos en la ampliación de las capacidades de producto y comerciales.
En una situación similar se encuentra Banchile Pagos, que también registró un aumento en sus pérdidas, las cuales pasaron de $ 568 millones a $ 2.355 millones. En este caso, el incremento en los gastos de personal fue un factor clave, elevándose de $ 540 millones a $ 1.233 millones. Es importante notar que la comparación financiera considera que, durante el primer semestre de 2025, Banchile Pagos se encontraba en etapa de marcha blanca, habiendo obtenido la autorización oficial de funcionamiento por parte de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) recién el 17 de noviembre de ese año.
Finalmente, cabe mencionar que Transbank, uno de los pilares históricos de la industria de adquirencia, no ha reportado sus cifras públicamente ante la CMF durante este año, debido a que la compañía no ha emitido líneas de bonos, lo que exime la obligación de ciertos reportes públicos.






