El segundo vicepresidente de la Cámara de Diputados, Harvey Colchado, ratificó su respaldo al general PNP Fredy López Mendoza, quien ha sido anunciado como el nuevo comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP). Este nombramiento se produce tras la salida de Óscar Arriola de la conducción de la institución policial.
Durante una entrevista concedida a RPP, el legislador fundamentó su apoyo al general López Mendoza basándose en la experiencia profesional compartida. Colchado señaló que ambos coincidieron en diversas actividades durante su trayectoria, específicamente cuando él se desempeñaba como coronel de la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad (DIVIAC) y el general López Mendoza ejercía funciones de mando.
Entre los puntos destacados por el diputado se encuentra el desempeño de López Mendoza en la Dirección contra la Corrupción, donde, según Colchado, cumplió con su labor combatiendo la corrupción de manera adecuada. Asimismo, resaltó su gestión como director de la Aviación Policial, destacando que su manejo de los recursos aéreos para los operativos fue diligente y no presentó fugas de información, lo que le otorga al legislador una garantía de confianza para su nuevo cargo.
Colchado Huamaní también mencionó que ha recibido referencias positivas de otros efectivos policiales que trabajaron con el general en distintas etapas de su carrera. No obstante, el diputado fue enfático al señalar que, desde la Cámara de Diputados, se mantendrá una fiscalización permanente sobre las acciones de la nueva comandancia general. Explicó que la labor de un comandante general es de gestión y que López Mendoza cuenta con una amplia experiencia de 37 años de servicio en diversas unidades de la institución.
En cuanto a las expectativas para la nueva gestión, el diputado sugirió que el nuevo comandante debe enfocarse en un reordenamiento y una reorganización profunda de la Policía Nacional. Colchado propuso que la mejora operativa depende de una gestión administrativa eficiente que consista en colocar a los generales en puestos clave y asegurar que los efectivos trabajen en unidades acordes a su especialidad y experticia.
Uno de los problemas más críticos señalados por el legislador es la baja capacidad de investigación criminal en la institución. Colchado indicó que, bajo la gestión de Óscar Arriola, solo el 9% de la Policía se dedicaba a labores de investigación criminal, una cifra que considera insuficiente, dado que debería ser de al menos un 20%. Además, criticó la falta de adquisición de equipamiento y software necesarios para estas funciones.
En este contexto, el diputado cuestionó la decisión de la gestión saliente de trasladar a 140 oficiales expertos en investigación criminal de la DIVIAC hacia unidades que no correspondían a su especialidad. Para Colchado, una de las prioridades del nuevo mando debería ser la reforma del sistema de recursos humanos para garantizar que el personal especializado sea asignado a las áreas donde su capacidad sea aprovechada operativamente.
Por otro lado, el diputado no escatimó en críticas hacia la gestión de Óscar Arriola, calificándola directamente como "mala". Si bien manifestó su respeto por la decisión de Arriola de dar un paso al costado, sostuvo que el incremento del índice criminal y la constante incidencia de muertes en el país son reflejo de una administración deficiente.
Como ejemplo específico de esta situación, Colchado mencionó la problemática en la ciudad de Trujillo, la cual denominó como "la cuna de la extorsión". Según el legislador, en dicha zona no se están realizando los gastos de inteligencia necesarios para apoyar a los policías de las ocho Direcciones Departamentales de Investigación Criminal (Depincri).
Finalmente, el parlamentario rechazó los posibles argumentos que pretendan justificar la gestión de Arriola alegando el corto tiempo que estuvo al frente de la institución. Colchado recordó que el excomandante general ya contaba con una trayectoria de alto nivel, habiendo ocupado cargos como director de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) y jefe de Estado Mayor de la PNP, por lo que conocía perfectamente el diagnóstico y las necesidades de la policía desde su inicio.



