El Banco Central de la República Argentina (BCRA) registró una jornada de saldo neutro este lunes en el mercado de cambios, poniendo fin a una racha de intervenciones compradoras que se había extendido durante 27 jornadas consecutivas. Esta decisión de no intervenir en la plaza cambiaria representa la tercera ocasión en lo que va del año en la que la autoridad monetaria opta por no realizar compras de divisas.
La ausencia de actividad en los mercados de Estados Unidos, debido a un feriado, impactó directamente en la liquidez de la plaza financiera argentina. Durante la rueda del lunes, el volumen negociado en el segmento de contado fue de 299,8 millones de dólares, una cifra que representa menos de la mitad de lo operado durante la semana anterior. Según explicó Salvador Vitelli, jefe de Research de Romano Group, el BCRA mantuvo un saldo neutro dado que la falta de liquidación en el exterior redujo la operatividad total.
En este contexto de baja liquidez, la entidad presidida por Santiago Bausili decidió no intervenir para evitar sumar presión sobre la demanda de dólares, ya que las compras oficiales podrían haber tenido un impacto más significativo sobre la cotización final. A pesar de la no intervención, el dólar mayorista cerró la jornada con un ligero incremento de 3,50 pesos, lo que equivale a un alza del 0,2%, situándose en 1.511,50 pesos. En términos acumulados, la moneda mayorista registra un avance de tres pesos en septiembre y un incremento total de 56,50 pesos —un 3,9 por ciento— en lo que va de 2026.
Simultáneamente, el Banco Central realizó un ajuste en las bandas cambiarias, elevando el límite superior a 1.889,06 pesos. Con este movimiento, la cotización mayorista se posicionó 377,56 pesos, es decir, un 25%, por debajo del techo de libre flotación establecido.
En cuanto a la acumulación de reservas, desde el inicio de la cuarta fase del programa monetario en enero de 2026, el BCRA ha adquirido un total de 14.176 millones de dólares. Con este monto, la autoridad monetaria ha superado ampliamente la meta anual estipulada de 10.000 millones de dólares, y existe la posibilidad de que la cifra alcance los 16.000 millones de dólares antes de que finalice el año.
Sin embargo, los datos mensuales muestran una desaceleración en el ritmo de compras. En agosto, la entidad adquirió 768 millones de dólares, el nivel más bajo de 2026. Este descenso contrasta con los meses previos: enero cerró con 1.158 millones; febrero con 1.557 millones; marzo con 1.671 millones; abril con 2.769 millones; mayo con 2.596 millones; junio con 1.418 millones y julio con 2.162 millones de dólares. Esta tendencia a la baja se atribuye a una combinación de mayor demanda de divisas y una oferta más limitada.
Respecto a las reservas internacionales brutas, el stock cerró este lunes en 50.733 millones de dólares, registrando una baja intradiaria de 23 millones. A pesar de este leve descenso, las reservas se mantienen consolidadas por encima de los 50.000 millones de dólares, acercándose nuevamente a los niveles más altos registrados desde septiembre de 2019 y durante la gestión de Javier Milei.
En el plano financiero, el Ministerio de Economía y el BCRA concretaron un canje de deuda liquidado este lunes 7 de septiembre. La operación permite que la autoridad monetaria incorpore letras del Tesoro vinculadas a la evolución del tipo de cambio por un monto de hasta 2.000 millones de dólares. Para ello, el BCRA cedió al Tesoro las LECAP S30O6, que son títulos en pesos a tasa fija con vencimiento el 30 de octubre de 2026.
A cambio, el Banco Central recibió dos instrumentos dollar-linked: las LELINK D30S6, con vencimiento el 30 de septiembre de 2026 y un valor nominal original de hasta 800 millones de dólares, y las LELINK D30O6, que vencen el 30 de octubre de 2026 y pueden alcanzar los 1.200 millones de dólares. El monto final de cada instrumento depende de las cotizaciones de mercado al momento de la conversión.
Esta maniobra modifica la cartera del BCRA, sustituyendo activos en pesos por activos que acompañan el movimiento del dólar oficial. Este cambio estratégico permite al organismo vender cobertura cambiaria en los mercados financieros sin necesidad de utilizar las reservas internacionales, una herramienta ya empleada durante 2025 y 2026 en periodos de presión cambiaria.
Desde el sector privado, la consultora Max Capital señaló que el efecto directo es la ampliación del margen del banco central para vender instrumentos de cobertura. Por su parte, la consultora Outlier indicó que la operación busca dotar al BCRA de mayor "poder de fuego" en los mercados de cobertura, donde ha mantenido una actividad intensa en los últimos meses.
Para el Tesoro, el canje implica sustituir deuda en pesos a tasa fija por obligaciones ajustables según el dólar. Esto reduce la sensibilidad de los vencimientos a las tasas en moneda local, aunque incrementa la exposición a las variaciones del tipo de cambio. Esta operación replica un procedimiento similar realizado en julio, también por un tope de 2.000 millones de dólares, ampliando así la disponibilidad de títulos dollar-linked para negociar en el mercado secundario.





