La Secretaría de Bienestar ha iniciado el proceso de dispersión de los recursos correspondientes al bimestre septiembre-octubre de 2026, un periodo que marca no solo la entrega de los apoyos económicos, sino también una oportunidad para que los derechohabientes optimicen la gestión de sus finanzas personales. Desde el pasado martes 1 de septiembre de 2026, el Gobierno Federal comenzó a depositar los fondos en las cuentas de los beneficiarios, siguiendo un esquema organizado para garantizar el acceso eficiente a los recursos.
Un punto crítico identificado en el uso de estas cuentas es que una gran parte de la población adulta mayor aún desconoce las capacidades tecnológicas de su herramienta financiera. Existe una tendencia marcada a limitar el uso de la tarjeta del Banco del Bienestar exclusivamente al retiro de efectivo en ventanilla o cajeros, ignorando que el plástico cuenta con el respaldo de la red financiera nacional y funciona plenamente como una tarjeta de débito.
La operatividad de la tarjeta permite que los beneficiarios administren su dinero de manera digital, eliminando la necesidad de retirar la totalidad del monto en efectivo. Una de las funciones más útiles es la capacidad de realizar transferencias electrónicas. A través de la aplicación móvil oficial del Banco del Bienestar, los usuarios pueden enviar fondos hacia cuentas de otras instituciones financieras, lo que facilita la organización de sus gastos o el cumplimiento de compromisos económicos sin salir de sus hogares.
Esta funcionalidad de transferencia es fundamental para que los beneficiarios adapten la administración de su apoyo a sus necesidades individuales. Ya sea para cubrir pagos de servicios, enviar dinero a familiares o mover los recursos a otra cuenta bancaria de su preferencia, la herramienta digital evita que el usuario tenga que acudir personalmente a una sucursal bancaria, reduciendo así los tiempos de traslado y las esperas en fila.
Además de la capacidad de salida de fondos, la cuenta del Banco del Bienestar posee una versatilidad bidireccional. El sistema permite recibir depósitos externos, lo que significa que la cuenta no está restringida únicamente a los depósitos de los programas sociales. Los beneficiarios pueden utilizarla como una cuenta bancaria convencional para manejar otros recursos personales, ampliando así su utilidad financiera.
En cuanto a la logística de los pagos para el bimestre septiembre-octubre 2026, la Secretaría de Bienestar ha implementado una distribución gradual. Los depósitos se realizan de manera escalonada, basándose en el orden alfabético de la primera letra del primer apellido de cada derechohabiente. Este calendario, que inició con la letra A, se extenderá hasta el viernes 25 de septiembre. El objetivo primordial de esta estrategia es evitar las concentraciones masivas de personas en las sucursales, facilitando que el acceso al dinero sea más fluido y seguro para todos.
Es importante destacar que los montos depositados varían según el programa social al que pertenezca cada persona, asegurando que el dinero llegue directamente a la cuenta del beneficiario sin la intervención de intermediarios.
Para aquellos que prefieren evitar el manejo de grandes cantidades de dinero en efectivo por razones de seguridad o comodidad, la tarjeta ofrece la opción de pago directo. El plástico es aceptado en establecimientos que cuenten con terminales de punto de venta, permitiendo realizar compras cotidianas de forma electrónica. Asimismo, aunque la red del Banco del Bienestar es amplia, los usuarios tienen la opción de retirar efectivo en cajeros automáticos de otros bancos comerciales, aunque se advierte que, en estos casos, la institución bancaria externa podría aplicar una comisión por el servicio de retiro.
Finalmente, la gestión de estos recursos puede ser facilitada mediante el apoyo de familiares de confianza, especialmente para aquellos adultos mayores que no se sientan cómodos con la tecnología móvil. No obstante, se recomienda que el beneficiario mantenga bajo resguardo estricto sus datos bancarios y claves personales para garantizar la seguridad de su patrimonio.
La dispersión de los recursos continuará vigente hasta el 25 de septiembre. Para cualquier duda o consulta sobre el estado de sus depósitos, la autoridad recomienda a los beneficiarios utilizar exclusivamente los canales oficiales del Banco del Bienestar y de la Secretaría de Bienestar.






