El Presidente de Honduras, Nasry Asfura, se ha pronunciado de manera contundente respecto a la situación de los pagos pendientes que han generado inquietud en diversos sectores. A través de una declaración difundida por el medio Proceso Digital, el mandatario aseguró que su administración no tiene la intención de evadir sus responsabilidades financieras, subrayando que no se le está negando el pago a ninguna persona o entidad.
En el centro de sus declaraciones, el Presidente Asfura enfatizó la importancia de mantener la operatividad de los servicios básicos, haciendo un llamado especial y directo para que no se afecte el acceso a la salud de la población. La frase "no me le nieguen la salud a nadie" resume la preocupación del Ejecutivo ante la posibilidad de que las disputas económicas se traduzcan en la interrupción de servicios médicos esenciales para la ciudadanía.
El mandatario hondureño fue claro al señalar que, aunque existan tensiones o demoras, el compromiso del Estado es firme. Al respecto, afirmó que "al final de la historia lo que le debamos les vamos a cumplir", estableciendo una promesa de pago total de las obligaciones contraídas. Esta declaración busca brindar tranquilidad a quienes esperan la liquidación de sus haberes, posicionando el cumplimiento de la deuda como un hecho inevitable y asegurado por la actual gestión.
No obstante, el Presidente Asfura también marcó una línea clara respecto a las formas de protesta y presión que han surgido. El jefe de Estado manifestó su desacuerdo con el uso de asambleas informativas o el hecho de que las personas se desplacen a las calles como método para exigir los pagos. Para el mandatario, estas acciones no son el camino idóneo para resolver la situación financiera, sugiriendo que la resolución llegará a través de la gestión administrativa y no mediante la movilización social o las reuniones de carácter informativo.
Para respaldar su postura y la viabilidad de sus promesas, Nasry Asfura apeló a la naturaleza de su administración. El Presidente afirmó categóricamente que los pagos se realizarán "porque somos serios y responsables". Con este argumento, el mandatario busca proyectar una imagen de solvencia moral y administrativa, vinculando la capacidad de pago no solo a la disponibilidad de recursos, sino a la ética y la responsabilidad profesional de su equipo de gobierno.
La declaración, recogida por Proceso Digital, pone de manifiesto una tensión entre la demanda de pagos inmediatos y la capacidad de respuesta del Gobierno, pero coloca el bienestar de los pacientes y el derecho a la salud como una prioridad que no debe ser vulnerada por conflictos laborales o financieros. La insistencia del presidente en que no hay una negación del pago intenta desestimar cualquier narrativa de incumplimiento deliberado por parte del Estado.
En resumen, el mensaje del Presidente de Honduras se estructura en tres ejes principales: la promesa irrenunciable de saldar las deudas, la exigencia de que la salud pública permanezca intacta y el rechazo a las manifestaciones callejeras o asambleas como herramientas de presión. Al reiterar que el cumplimiento llegará "al final de la historia", Asfura solicita paciencia y confianza en la seriedad de su gestión, asegurando que la responsabilidad administrativa prevalecerá sobre el conflicto.
Este pronunciamiento busca cerrar la brecha de incertidumbre sobre las obligaciones financieras del Estado, mientras intenta blindar los servicios de salud frente a cualquier medida de presión. El mandatario reafirma así que la seriedad de su gobierno es la garantía final para quienes esperan el pago de sus cuentas pendientes.





