El exministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Marco Aurélio Mello, ha manifestado que tanto el máximo tribunal de Brasil como el Ministerio Público Federal deben intervenir urgentemente para esclarecer la naturaleza de las comunicaciones mantenidas entre el ministro Alexandre de Moraes y Daniel Vorcaro, fundador del Banco Master. Estas revelaciones surgen a raíz de un informe de la Policía Federal que ha puesto bajo la lupa la relación entre el magistrado y el banquero.
En declaraciones brindadas al medio Valor Econômico, publicadas este miércoles 2 de septiembre de 2026, Mello señaló que, aunque no considera que sea el momento de "querer sangre", el caso requiere una respuesta institucional inmediata. El exministro fue tajante al afirmar que el Supremo Tribunal Federal no debe ser visto como un "órgano consultivo, y mucho menos como un órgano consultivo de la bandidaje".
La controversia se intensificó el pasado martes 1 de septiembre, luego de que el ministro André Mendonça levantara el sigilo de la Petición 16.662. Este documento contiene un exhaustivo relatório de 218 páginas elaborado por la Policía Federal, el cual recopila mensajes, registros de llamadas, contratos y diversos datos extraídos del teléfono móvil de Daniel Vorcaro. Entre los diálogos revelados, se destaca una consulta del banquero a Alexandre de Moraes, en la cual Vorcaro preguntaba si debía abandonar el territorio brasileño dos días antes de ser arrestado. Asimismo, los registros muestran que se trataron posibles medidas para bloquear o retrasar acciones ejecutadas por la Policía Federal. Es importante señalar que las respuestas emitidas por el ministro Moraes no fueron recuperadas en su totalidad.
Al ser consultado específicamente sobre la comunicación donde Vorcaro cuestionaba si debía prepararse para salir del país, Marco Aurélio Mello reiteró que tal situación es "impensable" y que el contexto presentado resulta inaceptable para cualquier integrante de la Corte. Mello, quien formó parte del STF durante 31 años hasta su jubilación en 2021, subrayó que la relación entre los magistrados y los jurisdicionados debe estar regida por una "ceremonia indispensable" con el fin de evitar caer en la "promiscuidad". Según el exministro, quienes ocupan los cargos en la Corte deben ser plenamente conscientes de la "envergadura de la silla" y mantener una postura ejemplar en todo momento.
El informe de la Policía Federal también ha sacado a la luz la existencia de dos contratos de servicios advocatícios vinculados al bufete Barci de Moraes, dirigido por Viviane Barci de Moraes, esposa del ministro Alexandre de Moraes. Dichos instrumentos legales, firmados con el Banco Master y Viking Participações, estipulaban honorarios líquidos que podrían alcanzar los 158 millones de reales. Cuando se le preguntó a Mello si sus advertencias sobre la "promiscuidad" incluían estos contratos familiares, el exministro evitó una respuesta directa, aunque precisó que el ejercicio de un cargo público tiene como fin "servir" y no debe ser utilizado por el funcionario en beneficio propio o de su familia.
Ante la gravedad de los hechos, Marco Aurélio Mello defendió que el presidente del STF convoque a los ministros a una sesión cerrada para discutir el asunto. Mello aseguró que, de haber estado todavía al mando de la Corte, habría convocado inmediatamente una "sesión de consejo" para entablar una conversación "ojo a ojo". Sobre la necesidad de transparencia interna, afirmó: "Si se tiene que lavar ropa sucia, que sea lavada. Principalmente en casa".
Para el exministro, Alexandre de Moraes ya se encuentra "indirectamente incluido" como investigado en los reportes de la Policía Federal, aunque aclaró que aún es necesario determinar si existen indicios de un crimen común o de una falta de responsabilidad.
Al recordar el proceso de indicación de Moraes al Supremo en 2017, Mello admitió que, en aquel entonces, consideraba que era un nombre preparado para la función. No obstante, criticó severamente su desempeño reciente, señalando que "últimamente ha estado errando la mano, y mucho", advirtiendo que estas acciones ponen en riesgo la imagen del Supremo Tribunal Federal, la cual, según Mello, es "sagrada".
Hasta el momento de la publicación de esta noticia, el ministro Alexandre de Moraes, el procurador general de la República, Paulo Gonet, y la defensa de Daniel Vorcaro no han emitido respuesta a las solicitudes de comentarios realizadas por el medio Poder360 respecto a los mensajes y el informe de la Policía Federal.





