Diversos sectores del peronismo han llegado a un acuerdo para el lanzamiento de la Universidad Justicialista, identificada bajo las siglas UNIJUS, cuya presentación oficial está prevista para finales del próximo mes de noviembre. Esta iniciativa surge en un contexto donde el espacio político coincide con el presidente Javier Milei en la necesidad de librar una "batalla cultural", aunque con un enfoque diametralmente opuesto al sentido libertario.
El objetivo central de la UNIJUS será combatir la cultura del individualismo para rescatar y promover un proyecto nacional. Según explicaron los organizadores, la creación de esta casa de estudios responde a la necesidad imperiosa de rescatar valores fundamentales del movimiento y formar nuevos cuadros políticos. Para lograrlo, la institución dictará carreras de grado y se enfocará especialmente en temas relacionados con la gestión pública. Todo este marco se inscribe en una búsqueda de renovación del peronismo, fundamentada en la propuesta de un modelo de desarrollo productivo.
En la constitución de esta nueva universidad participan figuras prominentes del peronismo. Entre los dirigentes que trabajan en el proyecto se encuentran Juan Manuel Urtubey, exgobernador de Salta; Juan José Álvarez, quien se desempeñó como ministro de Justicia y de Seguridad; Martín Llaryora, actual gobernador de Córdoba; Juan Manuel Olmos, presidente de la Auditoría General de la Nación; Omar Perotti, exgobernador de Santa Fe; y Jorge Sola, secretario general del Sindicato del Seguro y miembro de la CGT, junto a otros referentes del espacio. Asimismo, se ha informado que la iniciativa fue planteada a Cristina Kirchner, quien habría otorgado su visto bueno al proyecto.
Para el anuncio oficial de la conformación de la UNIJUS, los organizadores tienen previsto utilizar canales de streaming, buscando convocar a través de estas plataformas a todos los sectores que actualmente integran el peronismo.
Paralelamente al proyecto educativo, dentro del peronismo crece la convicción de que el presidente Javier Milei no logrará la reelección. Esta postura se sostiene sobre diversos argumentos, siendo el más relevante el modelo económico implementado por el actual Gobierno. Según sostienen dirigentes del sector, dicho modelo favorece únicamente a unos pocos sectores y presenta un bajo nivel de empleo, lo que imposibilita que la ciudadanía perciba una mejora sensible en sus ingresos económicos antes de los próximos comicios.
A este análisis se suma la percepción de una creciente "desilusión de la gente". En este sentido, señalan que el caso de Manuel Adorni ha tenido un impacto fuerte en la sociedad. Un dirigente veterano del justicialismo explicó que el voto otorgado a Milei fue, en esencia, un mensaje de rechazo hacia toda la dirigencia, la corrupción y la denominada "casta". Sin embargo, sostienen que el Presidente se ha alejado de la ciudadanía, lo que lleva a que una parte de la población sienta que el Gobierno ya no posee la autoridad necesaria para continuar solicitando sacrificios.
Desde el peronismo advierten que la situación social tenderá a empeorar a medida que el Estado continúe deteriorándose. En concreto, apuntan a los crecientes problemas financieros que atraviesa el PAMI y a la falta de inversión en obras públicas, una carencia que podría quedar en evidencia debido a las consecuencias del fenómeno climático El Niño.
No obstante, el peronismo enfrenta sus propios desafíos internos, principalmente la falta de un candidato que logre satisfacer a todos los sectores del movimiento. Debido a esto, la mayoría de los dirigentes considera fundamental la realización de una votación interna.
En este escenario, observan con atención los movimientos de La Libertad Avanza, que estaría intentando derogar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) con el fin de debilitar a la oposición. Si bien parece que aún no cuentan con los votos suficientes en el Congreso para lograrlo, los dirigentes peronistas consideran que, en caso de que las PASO sean derogadas, el partido no tendrá más remedio que convocar a una interna propia. De este modo, la elección del candidato no podría ser el resultado de acuerdos cerrados entre dirigentes, sino que debería resolverse mediante el voto.





