El velero Astral, perteneciente a la organización no gubernamental española Open Arms, entró este domingo 30 de agosto de 2026 en la bahía de La Habana. La embarcación atracó en la Terminal de Cruceros cargada con siete toneladas de ayuda humanitaria, marcando así la culminación de su segunda misión de asistencia hacia la isla caribeña, realizada poco más de un mes después de su primer viaje.
La llegada del navío se produjo al final de la tarde, mientras el anochecer se vislumbraba en el horizonte. El arribo despertó la curiosidad de diversas personas que observaban la entrada del barco y se preguntaban sobre la identidad de quienes viajaban a bordo. Esta segunda misión de la ONG española había zarpado el pasado sábado desde la ciudad de Cancún, México, transportando suministros críticos destinados a la población cubana.
Entre la carga transportada en esta ocasión se encuentran materiales médicos, leche en polvo y aproximadamente tres toneladas de suministros y equipos especializados para hemodiálisis. Asimismo, el velero Astral traía consigo material escolar y diversos elementos de primera necesidad. Todos estos donativos provienen de la sociedad civil mexicana y tienen como destino final dos centros asistenciales clave: el Instituto de Nefrología Dr. Abelardo Buch López y el Hospital Pediátrico Universitario Juan Manuel Márquez.
El calendario de actividades tras el atraque ya ha sido establecido. Durante el lunes se llevará a cabo la descarga del barco y se realizará un acto de bienvenida con la participación de autoridades locales. Posteriormente, el miércoles, la ayuda humanitaria será trasladada y entregada formalmente al Instituto de Nefrología y al Hospital Pediátrico Universitario Juan Manuel Márquez. Este despliegue permitirá que la tripulación de Open Arms compruebe los resultados del donativo anterior antes de emprender su viaje de regreso a Barcelona.
Este operativo es la continuación de la misión denominada “Rumbo a Cuba”, que tuvo su primera incursión en La Habana el pasado 19 de julio. En aquella primera etapa, el velero Astral había zarpado de Barcelona el 14 de mayo y, tras visitar diversos puertos españoles, se convirtió en la primera nave en cruzar el océano Atlántico hacia la isla cargando siete toneladas de ayuda. Ese trayecto implicó recorrer un total de 6.200 millas, lo que equivale a cerca de 10.000 kilómetros.
La primera entrega de ayuda tuvo un valor estimado de 160.000 euros, gracias a la contribución de más de 4.000 donantes. El equipamiento entregado en julio incluyó insumos médicos, un ecógrafo para el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez y equipo fotovoltaico. La decisión de regresar a la isla fue impulsada por la experiencia directa de los miembros de la organización. Oscar Camps, fundador de Open Arms, explicó que al llegar en julio pudieron observar de cerca la situación de los hospitales y las carencias existentes. Según Camps, una vez que se conoce exactamente qué es lo que se necesita y existe la posibilidad de actuar, no es posible ignorar dicha necesidad, razón por la cual decidieron organizar este segundo viaje.
Open Arms es una entidad fundada en el año 2015, en el contexto de la crisis de refugiados en el mar Mediterráneo. Desde su creación, la organización asegura haber salvado más de 70.000 vidas. Con estas misiones a Cuba, la ONG no solo busca entregar suministros esenciales, sino también visibilizar el efecto humanitario que produce el bloqueo impuesto por Estados Unidos contra la isla.
Durante el proceso de atraque en la Terminal de Cruceros, Lázaro Jubel, un observador presente en el lugar, destacó el esfuerzo técnico de la travesía. Jubel mencionó que salir de Cancún en un velero de 30 metros de eslora tiene un mérito especial debido a que esas aguas son propensas al mareo. No obstante, el testigo concluyó señalando que, a pesar del esfuerzo, la ayuda es sumamente necesaria en el país.






