El diario británico The Telegraph informó que el gobierno de Estados Unidos ha lanzado una advertencia directa al Reino Unido respecto a su posicionamiento sobre las Islas Malvinas. Según la publicación, Washington ha amenazado con modificar su postura diplomática y expresarse en contra de la posición británica si el primer ministro Andy Burnham no incrementa el gasto en materia de Defensa.
De acuerdo con el artículo publicado este viernes, diversos funcionarios del Pentágono han alertado a Londres sobre la necesidad imperativa de aumentar la inversión militar. De no cumplirse esta demanda, el Reino Unido correría el riesgo real de perder el apoyo estratégico de Washington en el conflicto de soberanía relacionado con las Islas Malvinas. Este escenario representaría un giro significativo en la geopolítica regional, ya que, en caso de producirse dicho cambio en la postura estadounidense, el reclamo de soberanía que sostiene la Argentina sobre las islas encontraría un aliado de gran peso internacional.
En el ámbito diplomático actual, Estados Unidos mantiene una posición de neutralidad, aunque reconoce la administración británica en las islas, la cual es calificada como ilegal desde la perspectiva argentina. Sin embargo, la propuesta de modificar este punto de vista figura dentro de un conjunto de medidas que altos funcionarios del Pentágono están analizando. El objetivo central de estas acciones es incentivar a que los miembros de la OTAN lleven su inversión en defensa hasta el 5% de su Producto Bruto Interno (PBI), una meta impulsada por el presidente Donald Trump.
Para profundizar en la veracidad de estas medidas, The Telegraph consultó a funcionarios estadounidenses bajo la condición de off the record. Al ser interrogados sobre las probabilidades reales de que su país modifique la postura respecto a las Malvinas, los funcionarios respondieron que “las conversaciones son sinceras y ninguna opción se descarta para alentar el tipo de reparto de gasto que buscamos”.
Este tipo de tensiones no es un hecho aislado. Ya en el pasado mes de abril, la agencia de noticias Reuters había reportado una novedad en una línea similar. En aquel momento, se afirmó que Estados Unidos barajaba un menú de medidas para sancionar a sus aliados de la OTAN, entre las cuales se incluía la posibilidad de suspender el apoyo al Reino Unido en la disputa con Argentina por las islas. No obstante, aquella información se basaba en un correo electrónico interno del Pentágono y las represalias no estaban vinculadas al gasto en defensa, sino a la falta de respaldo de los aliados en el conflicto con Irán.
Apenas una semana después de aquella filtración de Reuters, el secretario de Estado, Marco Rubio, minimizó el asunto. El jefe de la diplomacia norteamericana recalcó en su momento que se trataba “tan solo de un correo electrónico” y que la gente se estaba exaltando demasiado por un documento que contenía “simplemente un mail con algunas ideas”.
Mientras estas tensiones se desarrollan entre las potencias del Atlántico Norte, en Argentina el Gobierno no ha emitido comentarios oficiales sobre la noticia publicada por The Telegraph. Hasta el momento, ni el presidente Javier Milei ni el canciller Pablo Quirno han hecho mención a las presiones de Estados Unidos sobre el Reino Unido.
Sin embargo, el canciller Quirno sí se pronunció recientemente sobre otro tema vinculado a la disputa de soberanía: el amarre de un buque petrolero de bandera británica en el puerto de Ushuaia ocurrido el lunes pasado. Ante las críticas generadas por este hecho, Quirno denunció que se trata de una “operación de la oposición y los medios”, sector que ha sido blanco de descalificaciones por parte del Ejecutivo durante toda la semana.
El canciller explicó que el buque en cuestión es un petrolero contratado para transportar crudo producido en la Cuenca Marina Austral, en territorio argentino. Detalló que la embarcación provenía de Río Cullen, lugar donde se carga el petróleo producido en los yacimientos fueguinos operados por la empresa TotalEnergies y sus socios. Quirno subrayó que la escala logística en el puerto de Ushuaia genera ingresos por servicios portuarios y produce un impacto económico local.
En su descargo, el canciller cuestionó la interpretación del hecho, preguntándose qué era lo “inadmisible” en que un buque que participa de una operación petrolera fueguina, y que no posee vínculos con las autoridades de las Islas Malvinas, haya pasado por Ushuaia. Quirno sostuvo que la defensa de la soberanía debe hacerse con seriedad y no mediante “operaciones políticas que confunden una actividad comercial legítima en territorio continental argentino con una operación vinculada al Reino Unido y la ocupación ilegal de nuestro territorio”.
Finalmente, el canciller instó a distinguir los hechos del relato político. Esta postura fue respaldada por el presidente Javier Milei, quien retuiteó el mensaje del canciller agregando la frase: “Desarmando operetas. Mentirosos compulsivos”.



