El presidente de la Nación, Javier Milei, utilizó el espacio brindado por el Consejo de las Américas este jueves para llevar a cabo una defensa integral del rumbo económico y político que ha implementado desde su llegada a la Casa Rosada. Durante su intervención, el jefe de Estado fue enfático al señalar que su administración mantiene el rumbo y que cumplirá estrictamente con las metas fundamentales que se propuso al asumir la presidencia: reducir la inflación y lograr que la economía argentina vuelva a experimentar un crecimiento sostenido.
En relación con el fenómeno inflacionario, uno de los ejes centrales de su discurso, Milei afirmó categóricamente que su mandato principal es bajar la inflación y hacer crecer la economía, asegurando que logrará este objetivo. En este sentido, el mandatario destacó la desaceleración del índice de precios que se ha venido registrando, proporcionando un dato específico al sostener que, bajo su administración, la inflación ha caído en un 85%. Esta cifra fue presentada como una evidencia del impacto de las medidas adoptadas por su equipo económico para frenar el aumento generalizado de los precios.
Otro punto neurálgico de la exposición fue la actividad económica. El presidente sostuvo que la economía creció un 8,3% durante su mandato. Para brindar una perspectiva más amplia sobre este dato, Milei realizó una distinción técnica al mencionar que, si se descuenta el efecto del arrastre que atribuyó a la gestión del gobierno anterior, la expansión acumulada durante los primeros dos años de su administración superó los 10 puntos porcentuales. Con estas cifras, el mandatario buscó validar la eficacia de sus políticas de expansión económica.
Durante su discurso, el presidente también se refirió a las críticas que han surgido respecto a la evolución de la actividad económica, rechazando específicamente la tesis de un denominado “crecimiento a dos velocidades”. Para rebatir esta idea, Milei explicó que la economía nacional se encuentra atravesando un proceso de transformación profunda. Según su análisis, este proceso implica una reasignación de recursos, lo que conlleva naturalmente a que algunas empresas desaparezcan mientras que otras nuevas surjan, como parte de una dinámica de ajuste y modernización del tejido productivo.
Asimismo, el jefe de Estado dedicó una parte de su intervención a analizar la situación del empleo y el impacto de los avances tecnológicos en el mercado laboral. Milei cuestionó la postura de quienes sostienen que la incorporación de nuevas tecnologías conlleva necesariamente la destrucción de puestos de trabajo, calificando dicha visión como errónea. El presidente planteó una lógica alternativa: argumentó que la reducción de costos y de precios, derivada de la implementación tecnológica, tiene la capacidad de liberar recursos que posteriormente pueden ser destinados a impulsar el consumo y fomentar la expansión de otras actividades económicas.
En el tramo final de su exposición, el mandatario retomó el enfrentamiento con sus detractores, cuestionando nuevamente a los economistas y a los sectores políticos de la oposición. En este contexto, Milei salió en defensa de las estadísticas oficiales, asegurando que los datos reflejan la realidad de la gestión. A pesar de reconocer que existen dificultades en el presente, manifestó su plena confianza en el rumbo económico que ha trazado su administración.
Para cerrar su intervención y resumir la situación actual del país, el presidente utilizó una analogía visual. Javier Milei afirmó que, si bien “la foto es horrible” —refiriéndose probablemente al contexto inmediato de crisis o dificultades—, “la película sigue siendo la mejor de la historia argentina”, subrayando así su convicción de que los resultados a largo plazo justificarán las medidas actuales.



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