El Gobierno Nacional, bajo la administración de Abelardo de la Espriella, ha formalizado un movimiento estratégico en la estructura de gestión de riesgos del país. A través de un acto administrativo oficial, se ha designado al ingeniero geólogo antioqueño David Santiago Tamayo Roldán como el nuevo director general de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), entidad fundamental para la seguridad territorial de Colombia.
La designación de Tamayo Roldán quedó consignada en el Decreto 1170, expedido el 11 de agosto de 2026 y firmado por la Presidencia de la República. De acuerdo con los términos legales del documento, el profesional asume el cargo de director general, asignado al grado 0015, con una vigencia inmediata a partir de la fecha de su expedición. Este nombramiento implica un cambio administrativo directo, ya que el Decreto 1170 deroga formalmente el Decreto 611 del 16 de junio de 2026, el cual correspondía al nombramiento del director anterior, marcando así el inicio de una nueva etapa en el liderazgo de la institución.
El perfil de David Santiago Tamayo Roldán ha sido seleccionado cuidadosamente para responder a las necesidades técnicas de la entidad. Al ser ingeniero geólogo, Tamayo cuenta con una sólida formación técnica especializada en el conocimiento profundo del territorio y la evaluación de riesgos naturales. Su trayectoria profesional está estrechamente ligada al análisis científico de fenómenos geológicos y climáticos que representan una amenaza constante para las poblaciones colombianas. Entre sus áreas de experticia destacan el estudio de movimientos en masa, inundaciones, avenidas torrenciales y procesos de erosión.
Esta base técnica es considerada clave por el Gobierno Nacional para orientar la gestión de la Ungrd. El dominio de estas variables permitirá que la entidad cuente con una dirección capaz de interpretar la dinámica del terreno y anticipar desastres naturales, transformando la capacidad de respuesta operativa en una estrategia basada en el conocimiento científico del territorio.
No obstante, el camino que enfrenta el nuevo director general no es únicamente técnico, sino también institucional y reputacional. Tamayo Roldán asume la dirección de la Ungrd en un momento crítico, donde uno de sus principales desafíos será recuperar la confianza pública y administrativa en la entidad. En los últimos años, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres se vio envuelta en diversas investigaciones debido a presuntas irregularidades en los procesos de contratación y el manejo de los recursos públicos. Esta situación generó un desgaste en la imagen de la institución, alejándola en ocasiones de su misión primordial.
En consecuencia, la hoja de ruta trazada para la nueva dirección se centra en tres ejes fundamentales: fortalecer la prevención del riesgo, optimizar la atención de emergencias y restaurar la transparencia en el manejo de los fondos. El objetivo es que la entidad recupere su enfoque original, priorizando la prevención sobre la reacción, y asegurando que los recursos destinados a la gestión del riesgo lleguen de manera eficiente a las zonas más vulnerables del país.
Este nombramiento ocurre en un contexto donde la administración gubernamental ha manifestado la urgencia de mejorar la ejecución de las políticas públicas. En línea con esta visión, se ha enfatizado que el reto actual del Estado no radica en la falta de ideas, sino en la capacidad de ejecución y en la recuperación de la confiabilidad de los sistemas críticos.
La urgencia de una gestión eficiente en la Ungrd se hace evidente ante la realidad de las emergencias que afectan al territorio nacional. Recientemente, el mandatario ha tenido que asumir el liderazgo directo en situaciones críticas, como la emergencia ocurrida en San José del Palmar, donde se ordenó la instalación de un Puesto de Mando Unificado y se tomaron decisiones estrictas para priorizar la atención de heridos, optimizar el despliegue de los organismos de socorro y contener intentos de saqueo.
Con la llegada de David Santiago Tamayo Roldán, el Gobierno de Abelardo de la Espriella busca que la Ungrd vuelva a ser el pilar técnico y operativo que garantice la seguridad de los ciudadanos frente a las amenazas naturales, basando su gestión en la rigurosidad de la geología y la transparencia administrativa.






