Un episodio marcado por la violencia tuvo lugar este viernes en las instalaciones de la planta del servicio de correo privado OCA, ubicada en la localidad de Avellaneda. Un grupo perteneciente al Sindicato de Camioneros irrumpió en el establecimiento, provocando la paralización inmediata de todas las actividades operativas en rechazo a una serie de despidos que, según las denuncias gremiales, habrían sido anunciados por la compañía.
De acuerdo con los testimonios de los trabajadores de la empresa, una "patota" del gremio, bajo el mando de Jorge Luis Amador, quien se desempeña como secretario de la rama de Correos, ingresó por la fuerza en la planta COB de Avellaneda. Durante el irrupción, se registró la agresión física contra uno de los empleados de seguridad de la planta. Tras el ingreso, el grupo procedió a llevar a cabo una asamblea en el lugar para coordinar las acciones de protesta.
Fuentes consultadas aclararon que, si bien se produjo una paralización total de las actividades laborales, no se llevó a cabo la toma formal de la planta.
Por su parte, representantes del Sindicato de Camioneros brindaron declaraciones ante la consulta de LA NACION, señalando que la movilización de la rama de Correos se debió a que OCA concretará una mudanza de dicha sede en el corto plazo. Según el gremio, este traslado vendría acompañado de anuncios de despidos que afectarían a parte del personal, motivo por el cual decidieron intervenir en el lugar.
La atmósfera dentro de la planta fue descrita por los empleados como tensa y alarmante. "Vinieron los de Camioneros en patota, con camperas de correo Ocasa, estaban todos asustados por cómo vinieron, y diciendo que los mandó Hugo Moyano", denunciaron trabajadores de la empresa, haciendo referencia directa al secretario general del sindicato. Cabe destacar que Ocasa es otra empresa de logística cuyos trabajadores también se encuentran representados por el Sindicato de Camioneros, lo que explicaría el uso de las prendas de dicha firma durante el episodio.
Desde la empresa OCA agregaron que el personal quedó "asombrado" ante la situación, ya que la jornada laboral se desarrollaba con normalidad hasta que el grupo irrumpió de manera repentina, generando temor entre los presentes.
Este conflicto se produce en un contexto de tensiones internas dentro del Sindicato de Camioneros, específicamente por el distanciamiento existente entre Hugo Moyano y su hijo, Pablo Moyano, quien ocupa el cargo de secretario adjunto del gremio. En este esquema de poder interno, los trabajadores de la rama de Correos responden directamente al patriarca del clan, Hugo Moyano, aunque se ha informado que padre e hijo han acercado posiciones en el último tiempo.
En paralelo a estos hechos, Pablo Moyano mantuvo una agenda pública activa. Este jueves, el dirigente participó de la marcha hacia San Cayetano junto a diversas centrales sindicales, organizaciones sociales y gremios, consolidando un espacio opositor frente al gobierno de Javier Milei. Durante dicha actividad, el número dos de Camioneros realizó bromas respecto a la situación judicial de su hijo, Facundo Moyano, quien se encuentra imputado por los delitos de lesiones leves y privación ilegal de la libertad en un contexto de violencia de género. Al ser consultado, Pablo Moyano respondió simplemente: “Mi pibe se llama Facundo Moyano, yo todos los días hablo con mi hijo Facundo Moyano”.
Respecto a los detalles de la asamblea en la planta de OCA, existen registros audiovisuales donde se puede escuchar al grupo ingresar al establecimiento con la arenga: “Somos Camioneros, es la banda de Correos”. Durante los discursos, uno de los dirigentes gremiales lanzó fuertes advertencias contra la dirección de la empresa, afirmando que “esta manga de atorrantes dice que hay que echar gente y ellos van a quedar aplastando el culo en una oficina”. El orador instó a los trabajadores a la unidad, sentenciando: “Acá, si hay que irse, nos vamos todos, compañeros. Vamos a empezar a discutir qué es lo que quieren hacer”.
Finalmente, se confirmó que el empleado de seguridad que fue golpeado durante la irrupción de la patota procedió a radicar la denuncia correspondiente en la sede policial. La planta COB, centro operativo y de logística postal donde ocurrieron los hechos, se encuentra ubicada en Mariano Ferreyra 302, en la localidad de Piñeyro, Avellaneda.






