El norte del Perú ha comenzado a sentir los efectos del Fenómeno El Niño, con precipitaciones intensas que ya han provocado anegamientos en diversas zonas, especialmente en la región Piura. Ante este escenario, el Estado ha desplegado una respuesta multisectorial que incluye la movilización de fuerzas militares, supervisión de infraestructura energética y alertas sanitarias para prevenir brotes epidemiológicos.
En Piura, la situación es crítica en sectores como la urbanización Avifap, conocida como la Cuenca de Las Azucenas, donde decenas de viviendas e instituciones educativas han quedado inundadas. Esta emergencia ha obligado a que las clases escolares se trasladen a la modalidad virtual. Asimismo, en Chulucanas, capital de Morropón, lluvias torrenciales inundaron el mercado modelo, alcanzando niveles de agua de hasta 30 centímetros, lo que forzó el cierre preventivo de los puestos comerciales para evitar mayores pérdidas económicas.
El despliegue operativo ha sido liderado por el Ministerio de Defensa, que ha asignado 1,600 efectivos de las Fuerzas Armadas en la región. De este total, 800 militares del Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina de Guerra se encuentran en Piura, mientras que otros 800 han sido distribuidos en Sullana, Ayabaca y Máncora. El ministro de Defensa, Rafael Belaunde, calificó la respuesta del Estado como oportuna y eficaz, destacando que el uso de bombas de trasvase del Ministerio de Vivienda ha permitido evacuar aguas empozadas en los sectores de Ignacio Merino y El Chilcal. Además, el sector Defensa prepara la adquisición de 25 helibaldes para fortalecer la capacidad operativa ante inundaciones e incendios forestales.
En el ámbito de la seguridad energética, Osinergmin ha desplegado supervisores en el distrito de Veintiséis de Octubre y otros puntos de Piura, Castilla, Chulucanas, Los Órganos y Talara. Como resultado, se suspendieron los Registros de Hidrocarburos de dos establecimientos de venta de combustibles en el sector «Dos Grifos» debido a que sus condiciones de operatividad se vieron comprometidas. Paralelamente, se supervisan los trabajos de Enosa para reparar seis postes de electricidad caídos en el asentamiento humano Santa Rosa.
La crisis sanitaria es otra de las prioridades. El Ministerio de Salud (Minsa) ha emitido una alerta epidemiológica ante los riesgos del Fenómeno El Niño 2026-2027, advirtiendo que la falta de agua segura favorece enfermedades. El Seguro Social de Salud (EsSalud) ha intensificado el abastecimiento de vacunas y medicamentos para responder a posibles incrementos de casos de dengue y leptospirosis. El ministro de Salud, Luis Dyer, advirtió que el país enfrentará un evento de magnitud histórica, cuya etapa más crítica se extenderá de noviembre a abril, instando a la población en zonas vulnerables a evacuar sus predios preventivamente.
Desde la perspectiva meteorológica, el Senamhi ha indicado que el país afronta un evento de nivel extraordinario. El especialista Nelson Quispe señaló que, aunque las lluvias han sido espaciadas, se espera que aumenten en frecuencia a partir de la segunda quincena de noviembre. A nivel global, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que este episodio podría alcanzar una intensidad sin precedentes, situándose fuera de las escalas de seguimiento utilizadas en las últimas cuatro décadas.
El impacto político y regional también ha sido notable. La diputada Norma Yarrow propuso habilitar el cabotaje marítimo para agilizar la ayuda humanitaria en zonas con vías bloqueadas. Por otro lado, el diputado Eduardo Castillo cuestionó la gestión del Gobierno Regional de Piura, afirmando que, según informes de la Contraloría, no hubo una preparación adecuada a pesar de haber utilizado gran parte del presupuesto del canon destinado a la prevención. En paralelo, la presidenta Keiko Fujimori alertó sobre la llegada de un "meganiño" que calificó como dramático para el país.
Otras regiones también implementan medidas. El Gobierno Regional de La Libertad ejecuta 16 nuevas intervenciones en el río Chicama para reducir riesgos de desbordes. En Lima, la municipalidad de La Molina identificó que 12 mil personas y 14 centros educativos se encuentran en zonas de alto riesgo por flujos de detritos. Mientras tanto, en Lambayeque, las autoridades de Chiclayo realizaron simulacros de inundaciones para comprobar la operatividad de los Sistemas Alternativos de Recolección y Evacuación de agua de lluvia (SARE).
Finalmente, el Ministerio de Trabajo evalúa la aplicación de la suspensión perfecta de labores para proteger los empleos en empresas catastróficamente afectadas, mientras que Indecopi refuerza la supervisión de proveedores en Tumbes y Piura para garantizar el respeto a los derechos de los consumidores durante la emergencia.






