ÚLTIMA HORA

Cobertura 24 h · Redacción propia · jueves, 22 de octubre de 2026 · App oficial en Google Play

Menú

Lluvia de meteoros oriónidas: El rastro del cometa Halley iluminará el cielo nocturno

La lluvia de meteoros de las Oriónidas ofrece uno de los espectáculos más brillantes en el cielo nocturno cada otoño; sin embargo, el evento astronómico de este año podría verse algo atenuado debido a la intensa luminosidad de la Luna.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Lluvia de meteoros oriónidas: El rastro del cometa Halley iluminará el cielo nocturno

Cada año, el cielo nocturno de otoño se convierte en el escenario de uno de los espectáculos astronómicos más brillantes y esperados: la lluvia de meteoros de las oriónidas. Este fenómeno, que atrae la mirada de entusiastas y expertos en astronomía, ofrece la oportunidad de observar la interacción entre la atmósfera terrestre y los restos espaciales. Sin embargo, para la edición de este año, las condiciones de visibilidad presentarán un desafío particular debido a la intensa luminosidad de la Luna.

A diferencia de otros eventos recientes, como la lluvia de meteoros de las Dracónidas, que resultaba ideal para quienes preferían observar el firmamento en las primeras horas de la noche, las oriónidas requieren una estrategia distinta. Este evento recompensará específicamente a aquellos observadores que tengan la disposición de permanecer despiertos hasta altas horas de la madrugada o que decidan levantarse durante las horas de oscuridad previas al amanecer.

El origen de este fenómeno se encuentra en el emblemático cometa Halley. Cada vez que la Tierra atraviesa el rastro de escombros y polvo dejado por este cometa en su trayectoria, se produce la lluvia de meteoros. Para el presente ciclo, se prevé que el evento alcance su punto máximo de actividad a las 2 p.m., tomando como referencia la hora de Miami. De acuerdo con la información proporcionada por EarthSky, esto sitúa el mejor momento para detectar los destellos rápidos de los meteoros durante las horas nocturnas comprendidas entre el miércoles y el jueves. Tanto los observadores ubicados en el hemisferio norte como aquellos en el hemisferio sur podrán comenzar a visualizar los meteoros después de la medianoche, según su hora local.

No obstante, la Sociedad Estadounidense de Meteoros ha advertido sobre un factor que podría atenuar la experiencia: la fase lunar. Para este miércoles por la noche, la Luna se encontrará en fase gibosa creciente, alcanzando un nivel de iluminación del 76%. Esta luminosidad ocurre apenas unos días antes de la luna llena, programada para el 26 de octubre, lo que podría dificultar la observación de los meteoros más tenues durante ciertos periodos de la noche. A pesar de este inconveniente, existe una ventana de oportunidad ideal: se espera que la Luna se oculte unas horas antes del amanecer, permitiendo que el cielo recupere la oscuridad necesaria para ver hasta 20 meteoros por hora.

Desde una perspectiva técnica, los meteoros de las oriónidas se distinguen por su extraordinaria velocidad. Según datos de la NASA, estos fragmentos espaciales atraviesan la atmósfera terrestre a una velocidad de 66 kilómetros por segundo. Esta rapidez provoca que algunos de los fragmentos generen estelas persistentes que pueden permanecer visibles en el cielo durante varios segundos o incluso minutos. Además, aquellos fragmentos de mayor tamaño tienen el potencial de producir bolas de fuego excepcionalmente luminosas al desintegrarse violentamente al entrar en contacto con la atmósfera.

Aunque el nombre de las oriónidas sugiere que los meteoros provienen únicamente de la dirección de la constelación de Orión, es importante precisar que los destellos serán visibles en todo el cielo nocturno, permitiendo una observación amplia y diversa.

El vínculo con el cometa Halley es fundamental para comprender este fenómeno. Dicho cometa completa una órbita alrededor del Sol aproximadamente cada 76 años, dejando a su paso una estela de polvo y escombros. La Tierra cruza este rastro en dos ocasiones: cada mes de octubre, dando lugar a las oriónidas, y nuevamente en mayo, cuando se produce la lluvia de meteoros de las Eta Acuáridas. Un dato relevante sobre la dinámica orbital es que el cometa Halley se desplaza en una órbita retrógrada, lo que significa que se mueve alrededor del Sol en dirección opuesta a la de nuestro planeta.

Para aquellos que deseen maximizar su experiencia de observación, se recomienda seguir ciertas pautas básicas. Es fundamental evitar las zonas con intensa contaminación lumínica, como los centros urbanos con alumbrado público, ya que la luz artificial reduce drásticamente la visibilidad de los meteoros. Asimismo, para obtener una vista panorámica y cómoda del cielo, se sugiere utilizar una silla reclinable o tumbarse boca arriba. Con el cierre del año, la Sociedad Estadounidense de Meteoros indica que aún habrá más lluvias de meteoros disponibles para ser contempladas.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

Cobertura en Video