ÚLTIMA HORA

Cobertura 24 h · Redacción propia · domingo, 18 de octubre de 2026 · App oficial en Google Play

Menú

Crisis arrocera en Perú: ¿Importaciones o el colapso de una sola variedad?

Mientras los gremios exigen cerrar fronteras, la verdadera amenaza para el sector surgió desde dentro: sobreoferta, deudas y grano sin salida

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Crisis arrocera en Perú: ¿Importaciones o el colapso de una sola variedad?

Desde el pasado 25 de mayo, el sector agropecuario peruano atraviesa una situación crítica que ha derivado en el bloqueo de carreteras en al menos nueve regiones del país. Miles de arroceros han salido a las calles para exigir al Gobierno una declaratoria de emergencia para el sector, la suspensión inmediata de las importaciones de grano, la reducción de los costos de los fertilizantes y la implementación de acciones concretas para mitigar los efectos del fenómeno de El Niño.

A pesar de que el discurso de los manifestantes apunta hacia el ingreso masivo de arroz proveniente de India y otras naciones asiáticas como la causa principal de su precariedad, un análisis detallado de las fuentes del sector sugiere una realidad distinta. La crisis no obedecería a una sobreproducción nacional ni a la presión de los mercados externos, sino a un colapso de precios provocado por el exceso de oferta de una única variedad de grano y el consecuente rechazo del consumidor final debido a su baja calidad.

El foco del conflicto se encuentra específicamente en la selva peruana. Durante la campaña 2025, se produjo un desplazamiento de las variedades tradicionales en favor de la variedad Nopal, la cual llegó a representar más del 70% del arroz sembrado en dicha región. En contraste, variedades como Valor y Ferón quedaron relegadas a un 25% y 5% respectivamente. Esta apuesta masiva por el arroz Nopal se basó en sus rendimientos superiores, que oscilan entre las 10 y 12 toneladas por hectárea, superando el promedio habitual de 7 a 8 toneladas. Sin embargo, este incremento en la productividad terminó por saturar el mercado local.

La situación se agravó cuando el mercado comenzó a rechazar el arroz Nopal, proveniente del norte, debido a sus características organolépticas. Según reportes, los consumidores han manifestado que, al cocinarse, el grano "se vuelve mazacote y carece de sabor". Este rechazo provocó una acumulación masiva de inventarios y una caída abrupta de los precios en chacra. Para abril de 2026, el kilo de arroz Nopal se cotizaba entre 0,50 y 0,90 soles, situándose muy por debajo del umbral de rentabilidad para el productor.

La expansión de esta variedad en la Amazonía peruana tiene su origen en la promoción realizada por grandes grupos semilleros del norte, destacando la Hacienda El Potrero. Estos actores, con una presencia dominante en la cadena arrocera, impulsaron la adopción del grano entre los productores amazónicos resaltando su capacidad de adaptación y alto rendimiento. Incluso el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) ya había advertido sobre este escenario en una nota técnica emitida en diciembre, señalando la influencia de actores poderosos detrás de la promoción de este arroz.

Mientras el arroz Nopal sufría el desplome de sus precios, las variedades tradicionales Valor y Ferón han logrado mantenerse estables, con precios que oscilan entre 1 sol y 1,30 soles por kilo, dependiendo de la zona y la calidad. En términos de tonelaje, mientras que el precio histórico del arroz en chacra se situaba entre los 1.200 y 1.300 soles, el Nopal cayó hasta los 650 soles, llegando en casos extremos a los 550 soles por tonelada. Ante la falta de aceptación, algunos molineros han intentado rescatar el producto mezclándolo con otras variedades o aplicando técnicas de doble añejamiento y el uso de colorantes para mejorar su apariencia y textura.

Respecto a las importaciones, los datos oficiales contradicen la narrativa de los gremios. Las importaciones representan menos del 7% de la producción nacional pilada. En 2025, Perú importó entre 130.000 y 150.000 toneladas, provenientes principalmente de Uruguay y Brasil, mientras que el volumen de India y China es marginal y destinado a nichos específicos. Para poner esto en perspectiva, el país produce anualmente unas 2,2 millones de toneladas de arroz pilado y 3,5 millones de toneladas de arroz en cáscara.

En cuanto a la protección comercial, el sistema de franja de precios ya ha iniciado una escalada en los aranceles a la importación, alcanzando los 294 dólares por tonelada en marzo de 2026. Aunque algunos productores exigen que esta cifra suba a 300 dólares, expertos advierten que esto es inviable, ya que podría generar conflictos comerciales ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), citando el precedente de las disputas con Guatemala por el azúcar.

Finalmente, la crisis ha generado divisiones internas en el sector, con disputas abiertas entre la Asociación de Productores de Arroz del Perú (APEAR) y diversas federaciones regionales por la representatividad de las protestas. Aunque el MIDAGRI ofreció la compra de 410 toneladas de arroz nacional por S/1,4 millones, operativos contra el comercio desleal y facilidades de crédito estatal, los gremios han calificado estas medidas como insuficientes, manteniendo las movilizaciones activas en diversas regiones.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

Cobertura en Video