El embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, ofreció un testimonio estremecedor sobre la situación en Israel tras los ataques de Irán, describiendo la vida cotidiana interrumpida por las alarmas antiaéreas y la necesidad de refugiarse en un búnker familiar con sus hijas. En una entrevista con Radio Mitre, Wahnish pintó un panorama de tensión y miedo, revelando detalles íntimos de su experiencia y la de la comunidad argentina en Israel.
“Estamos en el nivel uno, en el búnker familiar, escuchando estruendos muy fuertes. Dormimos acá con mis hijas luego que sonaran las alarmas antiaéreas”, relató el embajador, describiendo cómo la rutina diaria ha sido completamente alterada por la amenaza constante de ataques. La familia se ve obligada a trasladarse rápidamente desde el living hasta un pequeño cuarto blindado cada vez que suena una alarma, buscando protección en un espacio de apenas dos por dos metros.
El búnker, según describió Wahnish, está equipado con todo lo necesario para sobrevivir durante períodos prolongados: agua mineral, soda, cargador de celular, camas e incluso títeres para entretener a sus hijas. También cuenta con un purificador de aire, aire acondicionado y una radio, además de una aplicación oficial del comando nacional israelí que proporciona información en tiempo real sobre la seguridad de la zona.
Sin embargo, más allá de las comodidades básicas, el embajador enfatizó el impacto emocional que esta situación está teniendo en los niños. “Dormimos en el refugio, es traumático”, afirmó, destacando la necesidad de mantener la calma en medio del caos. “Si suena la alarma y estás en la vía pública, tenés que frenar y tirarte al piso”.
Wahnish también realizó una comparación impactante entre la potencia de los misiles lanzados por Irán y la bomba utilizada en el atentado a la AMIA en Buenos Aires. “En el atentado a AMIA utilizaron 275 kilogramos de material explosivo. Cada uno de estos misiles que tira Irán tiene entre 600 y 1100, es decir cuatro veces más”, explicó, subrayando la magnitud de la amenaza. Hasta el momento de la comunicación, Irán había lanzado 650 misiles sobre territorio israelí, cada uno con una longitud de entre 14 y 19 metros.
A pesar de la efectividad de la defensa israelí, con sistemas como la Cúpula de Hierro, el riesgo persiste. “Imaginate lo que sería una lluvia de misiles de este tamaño”, graficó el embajador, transmitiendo la gravedad de la situación.
Wahnish relató que los bombardeos más intensos comenzaron el sábado a las ocho de la mañana, y que el día anterior un misil impactó en un edificio en la ciudad de Beit Shemesh, causando la muerte de nueve personas.
La comunidad argentina en Israel, estimada entre 80 y 100 mil personas, también se encuentra en estado de alerta. Además, hay alrededor de 200 turistas argentinos varados en el país, y los teléfonos del consulado y la embajada están “explotando con consultas”.
El gobierno argentino, encabezado por el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno, está trabajando para brindar apoyo y seguridad a los ciudadanos argentinos en Israel. “Nuestra prioridad hoy es acompañar y dar seguridad a todos los argentinos en lo máximo que se pueda, información. Transmitir tranquilidad en lo que se pueda, porque la realidad es una realidad de guerra”, afirmó Wahnish.
Si bien la recomendación oficial de las autoridades israelíes es permanecer cerca de un refugio, muchos argentinos han optado por viajar por tierra hasta Eilat, en el sur del país, para cruzar a Egipto y buscar vuelos a Europa. Sin embargo, el embajador advirtió que esta opción no es recomendable debido al alto riesgo que implica. “En ese viaje terrestre de cuatro horas, si suena la alarma, tenés que frenar y tirarte al piso”.
En un tono más reflexivo, Wahnish analizó las diferencias fundamentales de valores entre Occidente y el fundamentalismo islámico. “Nosotros los argentinos pensamos con una lógica occidental de valores básicos que compartimos: la vida está por arriba de todo, la vida y la libertad. Cuando intentás dialogar con un terrorista que pone la muerte por arriba de la vida, el diálogo se transforma en algo casi imposible.”
El embajador recordó que el Poder Judicial argentino ha designado a la República Islámica de Irán como Estado terrorista en el marco de la investigación del atentado a la AMIA. “No es una guerra nuestra, porque Argentina no está involucrada, pero como sí dijo el presidente en el comunicado, celebra esta unión entre Israel y Estados Unidos para combatir al eje del mal”.
Wahnish calificó a Irán como “el Estado más terrorista y malvado que existe en el mundo”, destacando que sus autoridades han llamado abiertamente a la destrucción de la cultura occidental y de Israel. “Decían muerte al gran Satán, que era Estados Unidos, y muerte al pequeño Satanás, que era Israel”.
El embajador advirtió sobre la peligrosidad de la escalada, señalando que Irán ha atacado a nueve países de la región, incluyendo Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Kuwait, generando desestabilidad y terror en todo Medio Oriente.
Wahnish interpretó que el régimen de Teherán busca “hundirse, pero generando desestabilización y terror en toda la región”. Sin embargo, también destacó que siete de esos países, que hace apenas dos años estaban enfrentados con Israel, hoy se alinean junto al Estado judío y Estados Unidos contra Irán, en una “alianza impensada”.
En paralelo a los ataques iraníes, Israel lanzó una ofensiva sobre Beirut, la capital de Líbano, para golpear estructuras de Hezbollah, complicando aún más el panorama regional. La situación sigue siendo extremadamente volátil y la comunidad internacional observa con preocupación la escalada de tensiones en Medio Oriente.






