Michelle Bachelet, quien se desempeñó como presidenta de Chile durante los periodos 2006-2010 y 2014-2018, anunció formalmente este sábado que ha decidido retirar su candidatura para presidir la Organización de Naciones Unidas (ONU). El anuncio fue realizado a través de un video difundido en su cuenta oficial de Instagram, donde la exmandataria comunicó su decisión de no seguir adelante en la carrera por la Secretaría General del organismo internacional.
En el inicio de su intervención, Bachelet fue directa al señalar: “Hoy anuncio que he decidido no continuar con la candidatura a la secretaría general de las Naciones Unidas”. A pesar de dar un paso al costado, la política chilena enfatizó que no se arrepiente de haber postulado para liderar la institución, valorando el proceso y el camino recorrido durante su aspiración.
Dentro de su mensaje, Bachelet dedicó un espacio para expresar su agradecimiento “muy especialmente” a los mandatarios de Brasil y México. Específicamente, reconoció el apoyo brindado por el presidente brasileño, Luiz Ignacio Lula Da Silva, y la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quienes, según sus palabras, respaldaron su candidatura “desde el primer día con generosidad y convicción”.
Sin embargo, el camino de la exmandataria no estuvo exento de complicaciones políticas dentro de su propio país. El actual gobierno de Chile, liderado por el presidente José Antonio Kast, retiró el patrocinio a la candidatura de Bachelet en marzo pasado. Según reportes de la agencia EFE, la administración de Kast justificó el retiro del apoyo alegando que las posibilidades de éxito de la exmandataria eran “muy bajas”.
Bachelet reflexionó sobre el contexto global actual, sugiriendo que existen factores externos que dificultaron su postulación. “Algunos creerán que no eran los tiempos para una candidatura como la que quise representar”, afirmó. La ex Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos vinculó su decisión a un escenario adverso para los pilares del multilateralismo y el derecho internacional, los cuales consideró que son "permanentemente transgredidos".
Asimismo, la líder chilena mencionó la crisis climática como uno de los puntos críticos de su agenda, lamentando que algunos sectores nieguen la existencia del cambio climático a pesar de toda la evidencia científica disponible. En este sentido, subrayó que su retiro no significa un abandono de sus convicciones, sino un cambio de estrategia: “Estoy convencida de que es el momento de levantar la voz por estos principios que han sido orgullosa bandera de mi postulación”.
Para Bachelet, uno de los logros más significativos de su candidatura fue haber impulsado un debate necesario a nivel global. La exdirectora de ONU Mujeres destacó que, a través de su postulación, se contribuyó a instalar en la agenda internacional la idea de que la próxima persona que asuma la Secretaría General debe ser una mujer proveniente de América Latina.
En un análisis sobre la situación actual del mundo, Bachelet enfatizó que la democracia y los derechos humanos se encuentran en un estado de peligro. Por ello, insistió en que la base de su candidatura fue la intención de presentarse como una persona verdaderamente independiente y leal a los principios establecidos en la Carta de la Organización.
El anuncio de su retiro ocurre inmediatamente después de que se dieran a conocer los resultados de las últimas votaciones no vinculantes realizadas el pasado viernes en la ONU. En dichos sondeos, Bachelet quedó ubicada en la penúltima posición entre los aspirantes. Los resultados mostraron que la costarricense Rebeca Grynspan volvió a ser la candidata más votada, seguida por la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett.
La trayectoria de Bachelet en las preferencias del Consejo de Seguridad mostró un declive progresivo. De acuerdo con los sondeos informales y no vinculantes realizados entre los 15 miembros del Consejo, la líder chilena había ocupado el cuarto lugar en julio, pero descendió hasta la séptima posición entre los ocho postulantes totales antes de su renuncia definitiva.




