Las autoridades electorales de la Federación Rusa han informado que la participación en los comicios legislativos, los cuales dieron inicio el pasado viernes, ha superado el 45 % durante la mañana de este domingo. Esta cifra fue confirmada por Ela Pamfílova, quien se desempeña como presidenta de la Comisión Electoral Central (CEC) de Rusia, en declaraciones ofrecidas a los medios de comunicación locales.
Uno de los puntos más destacados de este proceso electoral es el volumen de personas que han decidido hacer uso de la modalidad de votación a distancia. Según los datos proporcionados por Pamfílova, el número de electores que han optado por el voto electrónico ha rebasado ya los seis millones de personas. La presidenta de la CEC detalló que una parte considerable de este volumen se concentra en la capital, señalando que casi la mitad de quienes utilizaron la vía digital lo hicieron desde Moscú.
A pesar del desarrollo de la jornada, el proceso no ha estado exento de incidentes violentos relacionados con el conflicto bélico. La presidenta de la Comisión Electoral Central señaló que la votación continúa su curso habitual a pesar de los ataques ucranianos registrados en las últimas horas. Estos incidentes han tenido consecuencias graves, resultando en la muerte de un miembro de la comisión electoral en Jersón, región que fue anexionada por Rusia en el año 2022. Asimismo, se reportó que el presidente de una mesa electoral en la región de Moscú resultó herido a causa de estas agresiones.
El despliegue tecnológico del voto electrónico, si bien ha facilitado la participación numérica, ha sido blanco de fuertes críticas por parte de los sectores de la oposición. Estos grupos políticos consideran que la implementación de este sistema digital no es una medida de modernización, sino un instrumento diseñado para facilitar el fraude electoral.
En este contexto de tensiones, el partido Yábloko, definido como el único partido pacifista, ha desempeñado un rol de vigilancia a pesar de haber sido excluido de la competencia electoral. A través de sus observadores presentes en los centros de votación, el partido denunció irregularidades graves en diversos puntos del país. Específicamente, informaron sobre ciudadanos que se presentaron a ejercer su derecho al sufragio mediante el voto en papel, solo para descubrir que no podían hacerlo porque alguien ya había emitido un voto en su nombre a través de la plataforma de internet. Según el reporte de Yábloko, los votantes afectados no recibieron ninguna explicación satisfactoria sobre estas suposiciones de identidad digital.
En cuanto a la magnitud del proceso, el censo electoral convoca a más de 111 millones de ciudadanos rusos distribuidos en 89 regiones. El objetivo de estos comicios es la elección de los 450 diputados que conformarán la Duma, que es la cámara baja del Parlamento ruso. Para coordinar esta operación masiva, se han habilitado más de 90.000 colegios electorales en todo el territorio nacional.
La jornada electoral también se ha extendido al ámbito internacional, permitiendo que los rusos residentes en 152 países ejerzan su derecho al voto. Para ello, el Ministerio de Exteriores habilitó un total de 333 colegios, situando la mayoría de ellos en legaciones diplomáticas. Aunque teóricamente podrían votar más de 1,8 millones de rusos en el extranjero, se ha observado una reducción significativa en la cantidad de centros de votación en ciertos países. Por ejemplo, en Alemania se redujo la cantidad de colegios a solo dos, en comparación con los 16 disponibles en la elección anterior; mientras que en Israel, el número bajó de trece a tres centros.
Desde la perspectiva política, el partido Rusia Unida, vinculado directamente al Kremlin, busca revalidar la mayoría constitucional que ya había obtenido en el año 2016. Los analistas sugieren que, para lograr este objetivo, al partido le resultaría beneficiosa una baja participación entre aquellos sectores de la población que se identifican como partidarios de la paz.
Finalmente, existen discrepancias notables en las proyecciones de resultados. Los sondeos oficiales sitúan la intención de voto para Rusia Unida entre el 33 % y el 37 %. Sin embargo, las encuestadoras independientes otorgan al partido una cifra considerablemente menor, situándola apenas en el 25 %. A pesar de estas diferencias en las mediciones previas, los expertos consultados estiman que, al cierre del proceso, el partido oficialista obtendrá aproximadamente el 50 % de los votos totales.






