La esposa de Sebastián Marset, Gianina García Troche, fue trasladada este viernes al pabellón de máxima seguridad de la Penitenciaría Martín Mendoza, en Emboscada, Paraguay, por orden judicial en el marco de la investigación sobre una red de lavado de dinero vinculada al narcotráfico internacional. El movimiento, ejecutado a las 14:30 hora local, responde a una decisión de la jueza Rosarito Montanía, quien ya había sancionado a García Troche en diciembre pasado por mal comportamiento, suspendiendo sus visitas familiares.
El coronel Rubén Peña, director de Establecimientos Penitenciarios del Ministerio de Justicia paraguayo, confirmó el traslado a medios locales, enfatizando que la medida se tomó en estricto cumplimiento del protocolo judicial. García Troche, hasta ahora recluida en el Penal militar de Viñas Cué, donde se le aplicaba un riguroso protocolo de vigilancia con monitoreo constante por cámaras de seguridad, ahora se encuentra en un régimen de aislamiento especial dentro de Martín Mendoza.
La Penitenciaría Martín Mendoza alberga actualmente a 14 reclusas, pero García Troche ocupará una celda individual, reforzando las medidas de seguridad. Su rutina diaria se limita a dos horas de actividad física, visitas restringidas únicamente a abogados y familiares directos, y un contacto mínimo con el personal penitenciario, que opera bajo estrictas medidas de anonimato. Las autoridades justifican este régimen especial como una forma de preservar la seguridad interna del penal, dada la alta peligrosidad del caso y la notoriedad de su esposo, Sebastián Marset.
El Operativo A Ultranza Paraguay, la investigación que involucra a García Troche, es de alto impacto y busca desmantelar una estructura criminal dedicada al lavado de dinero proveniente del narcotráfico, presuntamente liderada por Marset, un criminal buscado en Bolivia y en toda la región. La investigación ha generado gran atención mediática y ha puesto en el centro de la escena la lucha contra el crimen organizado transnacional en Paraguay.
Durante su declaración indagatoria ante el fiscal Deny Yoon Pak, García Troche negó ser la esposa de Marset, afirmando ser “solo la madre de sus hijos”. Sin embargo, la jueza Montanía no consideró suficiente su declaración y ordenó su traslado a la prisión de máxima seguridad, donde se espera que continúe colaborando con la investigación.
El traslado de García Troche se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en los penales paraguayos. En semanas recientes, se han denunciado intentos de ingresar teléfonos móviles a la celda de la imputada, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar los controles y a relevar a la totalidad de la custodia en el Penal militar de Viñas Cué. Estos incidentes han puesto de manifiesto las vulnerabilidades del sistema penitenciario y la necesidad de implementar medidas más efectivas para prevenir la corrupción y el ingreso de objetos prohibidos.
Además, García Troche ha denunciado públicamente, a través de videollamadas desde la cárcel, haber sido víctima de abusos por parte de funcionarios penitenciarios. Estas denuncias han generado una ola de indignación en la opinión pública y han motivado una investigación interna por parte del Ministerio de Justicia. Las autoridades se han comprometido a esclarecer los hechos y a sancionar a los responsables, en caso de que se confirmen las acusaciones.
La situación de García Troche también ha estado marcada por la confirmación de Marset sobre la autenticidad de un video en el que amenaza a un líder criminal conocido como "El Colla". Este video ha generado tensiones en el mundo del narcotráfico y ha alertado a las autoridades sobre posibles represalias.
El caso de Gianina García Troche y Sebastián Marset ha trascendido las fronteras de Paraguay, generando interés en medios de comunicación de toda la región. La investigación sobre la red de lavado de dinero y el paradero de Marset son temas de debate en Bolivia, Uruguay y otros países vecinos. Las autoridades paraguayas han establecido contactos con sus homólogos de estos países para coordinar esfuerzos en la lucha contra el crimen organizado y para facilitar la extradición de Marset, en caso de que sea necesario.
El gobierno paraguayo ha reafirmado su compromiso de combatir el narcotráfico y el lavado de dinero, y ha anunciado una serie de medidas para fortalecer el sistema penitenciario y para mejorar la capacitación del personal. Se espera que el caso de García Troche sirva como un precedente para endurecer las penas y para prevenir la impunidad en este tipo de delitos.
La investigación continúa en curso, y se espera que en los próximos días se produzcan nuevos avances. Las autoridades paraguayas han asegurado que no descansarán hasta desmantelar por completo la red de lavado de dinero y llevar a los responsables ante la justicia. El caso de Gianina García Troche y Sebastián Marset se ha convertido en un símbolo de la lucha contra el crimen organizado en Paraguay y en la región. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de este caso, esperando que se logren resultados concretos en la lucha contra el narcotráfico y el lavado de dinero.





