La investigación en torno al trágico asesinato del doctor César Antonio Reyes Parada, ocurrido en la ciudad de Trinidad, Beni, ha dado un giro radical y sorprendente. Lo que inicialmente fue procesado por las autoridades como un probable robo agravado, ha tomado una dirección distinta tras el descubrimiento de sustancias controladas en el lugar de los hechos, específicamente en el área donde se encontraba otro profesional de la salud que sobrevivió al ataque.
El caso, que ha conmocionado a la comunidad médica y a la sociedad beniana, se centra en la muerte del otorrinolaringólogo César Antonio Reyes Parada, de 69 años. El reconocido profesional, quien en el año 2007 desempeñó el cargo de director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), fue encontrado sin vida en su domicilio el pasado lunes 26 de octubre. Las circunstancias del hallazgo fueron estremecedoras: el médico estaba maniatado y amordazado al momento de ser localizado. Los resultados de la autopsia posterior confirmaron que la causa del deceso fue una asfixia mecánica por sofocación, además de presentar diversas lesiones provocadas por golpes.
En el mismo inmueble donde ocurrió el crimen, las autoridades hallaron a un segundo médico, identificado como Julio Roberto Alfred Cassab. Al igual que la víctima fatal, Cassab fue encontrado atado de manos y pies, aunque logró sobrevivir a la agresión. Tras ser auxiliado por los equipos de emergencia, fue trasladado al hospital Germán Busch para recibir la atención médica necesaria debido a su estado.
Sin embargo, el rumbo de las pesquisas cambió drásticamente durante los operativos de registro realizados por la policía. El coronel Jorge Yáñez, director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) del Beni, informó que, al registrar el dormitorio donde pernoctaba el doctor Julio Roberto Alfred Cassab, los efectivos policiales localizaron inicialmente dos ladrillos de una sustancia con características propias de la marihuana. La búsqueda no se detuvo allí, ya que posteriormente los investigadores hallaron un tercer paquete con similares características en otro ambiente de la vivienda.
En total, la Policía Boliviana cuantificó el secuestro de aproximadamente tres kilos de marihuana. Ante este hallazgo, la situación jurídica de Julio Roberto Alfred Cassab cambió inmediatamente; el médico sobreviviente fue arrestado y trasladado a las dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn). En dicha unidad especializada se llevará a cabo la investigación para determinar su presunta vinculación con la posesión y distribución de la sustancia controlada.
El coronel Yáñez fue enfático al explicar que este descubrimiento ha modificado la orientación de las pesquisas. Según el mando policial, en una primera instancia se estableció que el móvil del hecho habría sido un presunto robo, fundamentando esta hipótesis en el modus operandi y, principalmente, en la desaparición de una caja fuerte que se encontraba en el dormitorio del doctor Reyes Parada. No obstante, la obtención de nuevos elementos de convicción y el secuestro de los tres ladrillos de marihuana obligaron a que las hipótesis fueran cambiadas y que las investigaciones fueran redireccionadas.
Es importante señalar que, a pesar de este nuevo hallazgo, la Policía no ha descartado por completo la hipótesis inicial del robo. La desaparición de la caja fuerte sigue siendo un punto crítico de la investigación, y las autoridades continúan trabajando para establecer qué contenido albergaba dicho objeto y quiénes fueron los responsables de sustrairlo del domicilio.
Actualmente, los investigadores se enfrentan al reto de esclarecer la procedencia de la marihuana encontrada y determinar si existe una relación directa entre la presencia de la droga y el asesinato del doctor Reyes Parada. El objetivo es establecer con precisión quiénes participaron en el ataque violento, quiénes ejecutaron la sustracción de la caja fuerte y cuál es el papel exacto del médico sobreviviente en este complejo escenario.
Mientras la Policía mantiene abiertas ambas líneas de investigación —el robo y el narcotráfico—, el Ministerio Público es el encargado de procesar las pruebas y establecer las responsabilidades penales correspondientes para hacer justicia por la muerte del exdirector del Sedes.






