Un juez de Barcelona ha determinado que la red denominada Blocus constituye un "grupo criminal", tomando como base las investigaciones sobre una serie de incidentes violentos registrados en diversas ciudades de España. Como resultado de esta calificación, el magistrado José Villodre López, titular del Juzgado 1 de Instancia e Instrucción de Barcelona, ha decretado el ingreso en prisión provisional y sin fianza de uno de los presuntos cabecillas de la organización, según se desprende de un auto judicial al que ha tenido acceso RTVE Catalunya.
El investigado es un joven de 18 años nacido en España que, a pesar de no contar con antecedentes penales, se enfrenta a cargos graves. El magistrado considera que podría ser responsable, al menos, de un delito de pertenencia a grupo criminal en su modalidad agravada, así como de un delito de conspiración para la comisión de un delito de desórdenes públicos. La peligrosidad del sujeto quedó evidenciada durante el registro de su domicilio realizado el pasado 31 de octubre, donde las fuerzas de seguridad incautaron dos catanas y un arma de fuego.
La investigación se centra en la coordinación de disturbios que tuvieron lugar el pasado 24 de octubre. Según detalla el auto, en los días previos a esa fecha se utilizó la plataforma Blocus para incitar a la participación violenta en una manifestación en Barcelona. El método de captación fue sofisticado: se insertó un código QR en la convocatoria original que permitía a los interesados integrarse en diversos grupos de WhatsApp y Telegram. En estos canales se impartían "instrucciones concretas" sobre la forma de proceder, la vestimenta adecuada y los puntos de encuentro.
Uno de estos grupos, específicamente denominado “Joyerías Bcn 24 de octubre”, estaba presuntamente liderado por el joven ahora arrestado. En los chats, el investigado utilizaba frases como "lo petamos todo" o "no tengáis piedad de nadie" para instigar la violencia. El juez ha subrayado que el joven no actuaba como un mero subalterno, sino que se situaba en el primer o segundo eslabón de la organización, ya que envió planos con los lugares de encuentro y directrices que solo alguien con capacidad de liderazgo o dirección podría ofrecer.
Las consecuencias de estas acciones fueron devastadoras para el centro de la ciudad condal. El auto judicial describe que centenares de personas sumieron la zona en el caos, resultando en la creación de 33 barricadas incendiadas y la vandalización de 23 establecimientos, cuyos accesos y cristaleras fueron reventados. El saldo final de aquella jornada fue de 135 detenidos. El tribunal busca ahora desentrañar la estructura de estos incidentes, que fueron planificados como una convocatoria "focalizada en la comisión de actos vandálicos".
El auto judicial pone de relieve que los roles dentro de la organización estaban estrictamente delimitados. Se identifican tres niveles: los ideólogos de la convocatoria, los dinamizadores que gestionaban los grupos con instrucciones precisas sobre objetivos y vestimenta, y finalmente los ejecutores materiales. El juez no descarta que el joven arrestado también haya participado de manera personal y directa en los incendios, los daños materiales o los actos de pillaje.
Durante su declaración, el joven intentó desligarse de las responsabilidades, argumentando que los mensajes violentos eran una "suerte de respuesta a las provocaciones" que sus amigos habían hecho sobre su pasividad. No obstante, el juez ha rechazado este argumento, afirmando que no existe ningún elemento que valide dicha excusa. Para justificar la prisión provisional, el magistrado señaló que, de quedar en libertad, el joven dispondría de los medios y la estructura necesarios para organizar eventos similares a través de la misma plataforma o canales alternativos.
En el balance general de la operación, ya son 16 los detenidos relacionados con Blocus, de los cuales seis se encuentran en Cataluña. Entre ellos figura el presunto "fundador e impulsor" del movimiento en redes sociales, quien fue arrestado el pasado viernes en Picanya (Valencia) por la Guardia Civil. Asimismo, han sido detenidas dos menores de 14 y 17 años, acusadas de administrar los canales de comunicación para coordinar los disturbios en Barcelona; ambas han quedado en libertad vigilada.
Respecto a los menores implicados en los disturbios del 24 de octubre, los Mossos d'Esquadra informaron de que hubo 81 detenidos menores de edad. De ellos, cinco han sido internados por orden judicial y 74 permanecen en libertad vigilada, con 32 de ellos bajo la prohibición expresa de acudir a manifestaciones.
Finalmente, el Gobierno de España ha manifestado su preocupación ante esta espiral de violencia. La ministra portavoz, Elma Saiz, tras el Consejo de Ministros, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de las familias, destacando que hay una labor judicial importante que transmitirles. Saiz calificó de "muy preocupantes" estas convocatorias mediante redes sociales y recordó que el Ejecutivo está evaluando medidas para proteger la salud digital y combatir los discursos de odio en las plataformas virtuales.





