La provincia de Chaco, situada en el norte de Argentina, se encuentra sumida en un estado de profunda conmoción tras el reporte de un hecho extremadamente violento ocurrido en la localidad de Quitilipi. La tragedia, que ha dejado un saldo de cinco víctimas fatales, ha generado una fuerte consternación en la comunidad local debido a la naturaleza del suceso y la edad de los fallecidos, entre los que se encuentran cuatro menores de edad.
El episodio tuvo lugar durante las primeras horas de la madrugada en una vivienda ubicada en el barrio Matadero. El alerta inicial fue recibido por los servicios de emergencia como un incendio estructural, lo que motivó el despliegue inmediato de efectivos de la Policía provincial y personal de los bomberos. Sin embargo, al ingresar al inmueble para combatir las llamas y buscar posibles sobrevivientes, los rescatistas se toparon con una escena devastadora que transformó la emergencia ígnea en una compleja investigación criminal.
Según los peritajes preliminares llevados a cabo en el lugar, las autoridades han identificado al presunto autor del crimen como Alberto Luis Ávalos, un hombre de 25 años. La investigación sostiene que el sospechoso habría agredido mortalmente a su pareja, identificada como Rocío Aranda, de 22 años, y a tres de sus hijos, menores de entre cuatro y cinco años de edad. Tras cometer estos asesinatos, Ávalos habría provocado deliberadamente un incendio en la propiedad, presuntamente con el objetivo de eliminar evidencias o finalizar el ataque.
La tragedia se completó con el fallecimiento de un bebé de apenas seis meses, también hijo de la pareja. De acuerdo con los informes preliminares, el lactante no habría sido víctima de una agresión directa, sino que habría fallecido a causa de la inhalación de humo producto del fuego iniciado en el interior de la vivienda. Esta circunstancia añade una capa de dolor a un suceso que ya resultaba catastrófico para la familia y el entorno vecinal.
El jefe de la Policía provincial, Fernando Romero, brindó detalles sobre los elementos secuestrados en la escena del crimen, los cuales serán fundamentales para reconstruir los hechos. Entre los objetos incautados se encuentra un arma blanca de 27 centímetros de longitud, tramos de cuerda, un encendedor y diversos dispositivos móviles. Todos estos elementos han sido puestos a disposición de la fiscalía para ser sometidos a análisis periciales exhaustivos. Asimismo, las autoridades aguardan los resultados oficiales de las autopsias para determinar con exactitud las causas de muerte de cada una de las víctimas.
En cuanto al sospechoso, Alberto Luis Ávalos, fue hallado inconsciente en el exterior de la propiedad. Los primeros exámenes indicaron que el hombre presentaba severas lesiones en el cuello, compatibles con una asfixia mecánica autoimpuesta, lo que confirma que intentó quitarse la vida tras ejecutar el múltiple homicidio. Debido a su estado crítico, fue trasladado de urgencia a un centro médico bajo custodia policial.
El clima de tensión en el barrio Matadero se intensificó cuando los vecinos, al enterarse de la magnitud de lo ocurrido y de la identidad del agresor, intentaron agredir al sujeto mientras este era asistido. La intervención de los efectivos policiales fue necesaria y urgente para resguardar la integridad física del detenido, evitando que la indignación popular derivara en un linchamiento antes de que pudiera ser trasladado al nosocomio.
Finalmente, las evaluaciones médicas practicadas al detenido en el centro asistencial revelaron un cuadro clínico complejo. Los profesionales de la salud determinaron que Ávalos padece un cuadro de psicosis aguda y presenta contusiones múltiples. Además, los análisis preliminares señalan signos de una posible intoxicación por sustancias, dato que será analizado por la justicia para determinar el grado de imputabilidad del acusado en el marco de este múltiple crimen que ha conmocionado a toda la región.





