Pello Otxandiano, portavoz de EH Bildu en el Parlamento vasco, ha aprovechado la conmemoración del 47º aniversario de la aprobación del Estatuto de Gernika para lanzar un llamamiento directo sobre la necesidad de replantear el marco institucional de Euskadi. A través de un mensaje difundido este domingo, el representante abertzale ha reclamado que se sitúe en el centro del debate público la urgencia de avanzar hacia la configuración de un "nuevo estatus político" que permita ampliar las capacidades de autogobierno en la comunidad.
El portavoz ha fundamentado su petición en una crítica severa hacia la gestión del marco normativo actual. Otxandiano ha denunciado que el Estatuto de Gernika ha sido "sistemáticamente incumplido" por parte del Estado español, calificando el marco vigente como un sistema que se encuentra "erosionado y estratégicamente lastrado". Para EH Bildu, esta situación hace que el debate sobre el estatus político no sea una cuestión menor, sino un elemento fundamental para determinar el futuro de Euskal Herria y de la sociedad vasca en su conjunto.
En su análisis, Otxandiano ha subrayado que la búsqueda de un nuevo estatus político trasciende la mera gestión técnica de competencias. El portavoz ha insistido en que este proceso no debe entenderse únicamente como la adquisición de una "caja de herramientas jurídicas" que facilite el desarrollo de determinadas políticas públicas. En su lugar, ha definido este nuevo marco como un "pacto de futuro", una herramienta necesaria para dotar a la sociedad de un horizonte comunitario claro. Según el representante de EH Bildu, se trata de un proceso reflexivo para decidir cómo y con qué propósito se quiere ejercer el autogobierno, con el objetivo final de fortalecer la cohesión social y afrontar los retos venideros con garantías.
Desde la perspectiva de EH Bildu, la dimensión histórica de este debate es crucial para esta parte del país. El portavoz ha defendido que Euskadi requiere de nuevas capacidades en los ámbitos democrático, social, económico y nacional para superar la situación actual y asegurar la prosperidad y el bienestar de sus ciudadanos. Para materializar esta visión, Otxandiano ha enumerado una serie de competencias concretas que considera esenciales ampliar.
En el plano económico y social, ha señalado la necesidad de que Euskadi disponga de capacidad para definir un salario mínimo interprofesional que esté adaptado a las realidades y características socioeconómicas propias de la región. Asimismo, ha reclamado la potestad de establecer una pensión mínima que responda de manera efectiva al encarecimiento del coste de la vida, permitiendo así una protección social más ajustada a la situación real de la población.
Más allá de lo económico, el portavoz ha insistido en la necesidad de contar con herramientas propias para gestionar desafíos estructurales contemporáneos. Entre ellos, ha destacado la importancia de impulsar la transición energética desde el territorio, combatir la especulación inmobiliaria y sentar las bases de un sistema educativo vasco propio. Del mismo modo, ha incluido en sus demandas el avance en la euskaldunización de la sociedad y la capacidad de definir una política migratoria acorde a las necesidades locales.
Finalmente, Pello Otxandiano ha introducido un argumento basado en el relevo generacional para justificar la renovación del pacto político. Ha recordado que una parte considerable de la sociedad vasca actual no había nacido en 1979, año en que se aprobó el Estatuto de Gernika. Para el portavoz, este factor generacional actúa como un motor impulsor que empuja a la sociedad hacia la renovación de los acuerdos políticos que rigen la convivencia y el autogobierno en la comunidad.






