La Fiscalía General de la Nación ha iniciado formalmente una indagación contra el reconocido caricaturista Julio César González Quiceno, ampliamente conocido en el ámbito público como Matador. Esta medida judicial surge a raíz de una serie de mensajes publicados por el artista en la red social X, dirigidos hacia la primera dama de la nación, Ana Lucía Pineda. El proceso ha sido asignado a una fiscal adscrita al Grupo de Género de la Delegada para la Seguridad Territorial, subrayando la naturaleza de los cargos.
De acuerdo con la documentación oficial a la que tuvo acceso el medio Semana, la investigación se centra específicamente en el delito de hostigamiento, el cual se encuentra tipificado en los artículos 134B y 134C del Código Penal. La acción legal fue impulsada mediante una denuncia radicada por Andrés Felipe Caballero Sierra. El ente acusador ha manifestado que la apertura de esta indagación tiene como objetivo primordial verificar las circunstancias exactas de los hechos y determinar su relevancia penal, basándose en que la conducta reportada podría estar vinculada a manifestaciones de violencia contra la mujer.
Previo a este anuncio, ya se había dado a conocer la existencia de una indagación preliminar orientada a establecer si el caricaturista había incurrido en el delito de injuria agravada. Asimismo, diversas firmas de abogados y profesionales del derecho habían presentado denuncias señalando un posible hostigamiento agravado, fundamentado en razones de sexo e ideología política.
El origen de este conflicto legal se remonta al pasado 11 de octubre. En esa fecha, Matador utilizó su cuenta de X para cuestionar la gestión y el destino de las donaciones recolectadas tras el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto, el cual dejó graves afectaciones en varias ciudades del país, incluyendo Pereira, ciudad natal del caricaturista. En sus publicaciones, González Quiceno se dirigió a la primera dama utilizando expresiones despectivas, escribiendo textualmente: “Bueno ratita... ¿Dónde están las ayudas para la gente que quedó desamparada en el terremoto en Pereira? Te escucho pati raquítica”.
Posteriormente, el 14 de octubre, el caricaturista concedió diversas entrevistas en las que se negó rotundamente a retractarse de sus palabras o a ofrecer disculpas públicas. Matador argumentó que el uso de dichos términos tenía como propósito captar la atención de la opinión pública sobre el sufrimiento de las familias damnificadas y denunciar la carencia de soluciones efectivas para aquellas personas que perdieron sus hogares durante la tragedia natural.
Días más tarde, el artista volvió a publicar contenido relacionado con el tema. En una ocasión, replicó una escena de la película Golpe bajo: el juego final, acompañándola con la frase: “¿Valió la pena? Ha valido cada maldito segundo”. Además, insistió en el cuestionamiento económico escribiendo “Más bien diga dónde está la plata”, citando el caso particular de una mujer que, según su relato, pernocta junto a sus dos hijos bajo plásticos en el parque Olaya de Pereira tras haber quedado sin vivienda.
Esta situación generó una reacción inmediata desde el Palacio Presidencial, donde calificaron los mensajes de Matador como “misóginos, sexistas y denigrantes”. A través de un pronunciamiento conjunto firmado por varios ministros y altos funcionarios del Gobierno, se solicitó formalmente a la Fiscalía General de la Nación que determinara si estas expresiones constituían una conducta punible.
El rechazo se extendió a otras altas esferas del Estado. La defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, fue tajante al afirmar que el caricaturista se había transformado en la “caricatura del hombre machista”. Por su parte, el vicepresidente José Manuel Restrepo describió las declaraciones de Matador como “desafortunadas” y expresiones de “asco”. A estas críticas se sumaron congresistas de diversas bancadas políticas y colectivos de mujeres, quienes realizaron protestas frente a la residencia del artista en Dosquebradas, Risaralda.
En una entrevista concedida a Vicky Dávila para el medio Semana, la primera dama Ana Lucía Pineda expresó su postura frente a los ataques. Pineda manifestó sentir "lástima" por quien recurra a utilizar a una mujer para obtener visibilidad o ser escuchado. La primera dama enfatizó que las mujeres merecen respeto y señaló que la conducta de Matador no es el camino ni el ejemplo adecuado para alguien que se identifica como caricaturista y padre de familia, solicitando a las autoridades un castigo ejemplar.
A pesar de la controversia, Pineda aseguró que tales ataques no la intimidan ni detienen su labor. Asimismo, atribuyó estos cuestionamientos a sectores opositores de izquierda que buscarían afectar la imagen de su esposo, el presidente Abelardo de la Espriella. Respecto a las donaciones del terremoto, la primera dama aclaró que los fondos han sido reservados para una fase de reconstrucción de viviendas, la cual se ejecutará en coordinación con constructoras y alcaldías locales, asegurando que han mantenido un acompañamiento cercano a los damnificados.






