En la localidad de Charata, cabecera de la cuarta circunscripción judicial, se ha dado inicio a un proceso judicial relevante con la celebración de la audiencia inicial del primer juicio por jurados en dicha jurisdicción. El procedimiento, identificado bajo el expediente número 4.165/2020-3, involucra a un único imputado y a tres personas en calidad de víctimas. La conducción técnica del debate está a cargo de la camarista Cristina Pisarello, quien desempeña la función de jueza técnica en este proceso.
El equipo legal que interviene en el caso está compuesto por el fiscal de Cámara, Martín Bogado, quien representa los intereses de la fiscalía, y la defensora oficial N° 7, Estefanía Argarate, encargada de la representación legal del imputado. Este proceso judicial reviste una particularidad significativa, ya que se trata del primer juicio por jurado indígena llevado a cabo en la zona, integrando la participación activa de miembros de comunidades originarias en la administración de justicia.
Dada la naturaleza del juicio y la composición del jurado, se han implementado medidas específicas para garantizar la comprensión plena de los procedimientos y los testimonios. Para ello, se ha dispuesto la presencia de una intérprete encargada de realizar la traducción simultánea y en vivo, la cual actúa a requerimiento de los miembros del jurado para asegurar que la comunicación sea fluida y precisa durante todo el debate. Paralelamente, el imputado cuenta con su propio intérprete, un profesional que ya lo había acompañado durante las etapas de las audiencias preliminares y que continúa brindando soporte lingüístico en la fase actual del debate.
La primera jornada de trabajo estuvo centrada en el desarrollo de la audiencia de voir dire, un procedimiento fundamental para la selección de quienes integrarán el panel de jueces ciudadanos. Esta etapa se extendió durante casi seis horas, tiempo en el cual la magistrada Cristina Pisarello y las partes involucradas realizaron una serie de preguntas exhaustivas a los candidatos. Tras este proceso de evaluación, quedaron seleccionados doce ciudadanos titulares y cuatro suplentes. La particularidad de este grupo es que la totalidad de los seleccionados pertenecen al pueblo moqoit, quienes serán los responsables de evaluar los hechos y emitir el veredicto.
Una vez finalizada la conformación del jurado, la jueza Pisarello procedió a la lectura de las instrucciones iniciales, proporcionando las pautas necesarias para el desarrollo del juicio. Concluida esta etapa, el tribunal decidió pasar a cuarto intermedio, postergando la continuación de las actividades para la siguiente jornada laboral.
Para el día martes, el cronograma judicial prevé el inicio de una fase crucial del proceso: la exposición de los alegatos de apertura. Esta instancia estará a cargo tanto de la fiscalía como de la defensa, quienes presentarán sus teorías del caso y los argumentos principales que sostendrán durante el debate. Inmediatamente después de los alegatos, se dará comienzo a la etapa de producción de la prueba, la cual iniciará con la toma de declaraciones testimoniales.
El camino procesal continuará una vez que concluya la etapa probatoria. En ese momento, se procederá a la presentación de los alegatos de clausura, donde ambas partes resumirán sus conclusiones basadas en las pruebas presentadas. Posteriormente, se brindarán las instrucciones finales al jurado y se pasará a la etapa de deliberación, la cual culminará con la emisión del veredicto final sobre la responsabilidad del imputado.
Finalmente, es importante señalar que, debido a las características específicas y la sensibilidad del caso, las autoridades judiciales han determinado que no se proporcionen datos personales ni identidades sobre las víctimas ni sobre la persona imputada, resguardando así la privacidad de los involucrados en el expediente.






