La lucha contra el cáncer en Centroamérica enfrenta actualmente dos obstáculos críticos que comprometen la supervivencia de miles de personas: la detección tardía de la enfermedad y las severas limitaciones en el acceso a tratamientos oncológicos especializados. Esta situación ha sido analizada detalladamente por Melisa Barbieri, médica experta en estrategia oncológica y gerente médica de la farmacéutica Adium para las regiones de Centroamérica y el Caribe, quien advierte sobre la urgencia de mejorar los protocolos de atención.
Para dimensionar la magnitud del problema, Barbieri se remite a los datos más recientes de GLOBOCAN 2024, provenientes del Observatorio Global del Cáncer de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC). Este organismo, que es una entidad especializada de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha estimado que aproximadamente 73,083 personas han desarrollado nuevos casos de cáncer en los países de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Para la experta, esta cifra no es simplemente un dato estadístico, sino que refleja un problema apremiante de salud pública en toda la región.
Uno de los puntos más alarmantes señalados por la gerente médica es la brecha existente entre la prevalencia de la enfermedad y la tasa de mortalidad, impulsada principalmente por el tiempo de detección. Según Barbieri, el cáncer en Centroamérica tiende a diagnosticarse en etapas avanzadas, lo que reduce drásticamente las posibilidades de éxito en el tratamiento. La especialista enfatizó que el verdadero reto no reside únicamente en el número de pacientes diagnosticados, sino en cuántos de ellos pierden la vida debido a que las opciones terapéuticas son escasas y, cuando están disponibles, se aplican demasiado tarde.
En respuesta a este escenario de vulnerabilidad, la farmacéutica Adium llevó a cabo una presentación en Ciudad de Panamá para introducir el cabozantinib, una opción terapéutica que ya se encuentra disponible en la región para combatir diversos tipos de tumores. De acuerdo con la información técnica suministrada por la compañía, este medicamento cuenta con la aprobación en los países centroamericanos para el tratamiento de tres patologías específicas: el carcinoma renal avanzado, el carcinoma hepatocelular y el cáncer diferenciado de tiroides que presenta refractariedad al radioyodo.
No obstante, el acceso al medicamento aún no es total para todas las indicaciones médicas. En el caso particular de los tumores neuroendocrinos, el cabozantinib todavía se encuentra a la espera de aprobación regulatoria en El Salvador, Nicaragua y República Dominicana, en el Caribe.
Desde el punto de vista científico, el funcionamiento del cabozantinib es preciso. Su mecanismo de acción consiste en el bloqueo de proteínas específicas que están directamente relacionadas con el crecimiento del tumor y la creación de nuevos vasos sanguíneos, un proceso biológico denominado angiogénesis. Al interrumpir este suministro, se busca frenar la expansión de la enfermedad. Además, en los casos de carcinoma renal avanzado, el medicamento puede utilizarse en combinación con nivolumab, un fármaco perteneciente a la categoría de inmunoterapia.
Melisa Barbieri subrayó que el desarrollo clínico de este fármaco es "muy robusto", habiendo sido estudiado en diversos tipos de tumores. Para la experta, la innovación en el sector farmacéutico se traduce directamente en oportunidades de vida. Destacó que la disponibilidad de cabozantinib en Centroamérica representa una posibilidad real para que los pacientes con enfermedades metastásicas puedan continuar luchando contra el cáncer.
La presentación de este tratamiento se enmarcó en una jornada de actualización científica organizada por Adium, la cual congregó a oncólogos clínicos de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. El evento permitió el intercambio de experiencias entre los médicos regionales y especialistas internacionales, con el fin de compartir conocimientos sobre la gestión de tumores en etapas avanzadas.
Barbieri mencionó que, aunque el cabozantinib ha estado disponible a nivel mundial durante aproximadamente 12 o 13 años, su llegada a la región viene acompañada de la experiencia acumulada de expertos globales. El objetivo fundamental del encuentro fue exponer la realidad de una región que, en muchos casos, carecía de opciones terapéuticas, posicionando a este nuevo medicamento como una fuente de esperanza para los pacientes. Finalmente, y como medida preventiva fundamental, los profesionales de la salud insisten en la importancia de que la población se realice chequeos rutinarios para evitar que el diagnóstico llegue cuando ya es demasiado tarde.




