La mirada de los inversores sobre la Argentina se encuentra actualmente centrada en un factor determinante: el estado de la economía al momento de llegar a los comicios. A falta de prácticamente un año para las elecciones, el panorama sugiere que el presidente Javier Milei enfrentará un escenario sumamente ajustado en su intento por conseguir la reelección, sin contar con un margen amplio de maniobra.
Esta situación ha sido analizada por el economista Fausto Spotorno, quien ha sido tajante al describir la coyuntura actual. Según Spotorno, "con esta economía, la moneda está en el aire pensando en el resultado de las elecciones". Esta apreciación se fundamenta en un contexto caracterizado por un crecimiento limitado y un consumo que se mantiene estancado, factores que, a criterio del experto, no garantizan una victoria para el oficialismo, y mucho menos la posibilidad de lograr un triunfo en primera vuelta.
Para intentar descifrar el rumbo de los próximos meses, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) divulgado por el Banco Central ofrece una hoja de ruta con matices. Por un lado, existen noticias alentadoras, centradas principalmente en el proceso de desinflación, que es el eje fundamental sobre el cual el Gobierno busca construir su éxito político. Las consultoras y bancos que integran esta encuesta mensual mantienen la esperanza de que la inflación continúe su senda descendente.
De acuerdo con las proyecciones de los expertos, el último dato de inflación registrado antes de las elecciones podría situarse en un nivel del 21,2% interanual. Esta cifra representaría una reducción significativa en comparación con el 33% actual. Para que este escenario se materialice, sería necesario que el índice mensual se mantenga en un rango comprendido entre el 1,6% y el 1,9% hasta el mes de marzo. Para la administración libertaria, demostrar éxito en la lucha contra los precios es una prioridad absoluta, aunque se reconoce que la disminución durante el presente año será mínima, cerrando en un nivel cercano al 30 por ciento.
Sin embargo, la clave reside en la gradualidad. Mientras la inflación mensual permanezca por debajo del 2%, el impacto se reflejará positivamente en la medición interanual. Para sostener este clima, el equipo económico se ha concentrado en evitar grandes ajustes en el tipo de cambio. La estrategia se basa en combinar una mayor oferta de divisas con una oferta de pesos restringida, mediante los procesos de absorción que lleva adelante el Banco Central, buscando así un reaseguro contra disparadas del dólar en medio de la incertidumbre preelectoral.
No obstante, el lado de la actividad económica presenta señales menos optimistas. El REM, basado en las respuestas de 44 participantes, apunta a una expansión del Producto Bruto Interno (PBI) del 2,5% para el año 2027, lo que contrasta con el magro 1,5% esperado para este año. Es importante notar que este pronóstico ha sufrido revisiones a la baja; a principios de 2026 se anticipaba una expansión superior al 3% para el ciclo actual, cifra que terminó siendo menos de la mitad. Esta debilidad se explica, en parte, porque los sectores que se encontraban más rezagados no han logrado el rebote esperado.
Un punto crítico en el análisis es la posibilidad de que la economía haya entrado en una recesión técnica durante la segunda mitad del año. Los analistas estiman que la actividad cayó un 1% en el tercer trimestre, sumándose a una contracción desestacionalizada del 0,6% registrada en el segundo trimestre. Dos caídas consecutivas confirmarían este escenario recesivo.
A pesar de ello, el REM anticipa un cambio de tendencia para el cierre del año, con un rebote estimado del 1,8% en el cuarto trimestre, seguido por un crecimiento del 0,7% en el primer trimestre de 2027. Se prevé que la recuperación sea gradual y moderada, proyectando para 2028 un crecimiento del PBI del 3%. El mercado espera que la economía deje atrás la fragilidad de 2026, convirtiendo a 2027 en un año de consolidación más que de aceleración extraordinaria.
Finalmente, el detalle de la inflación mensual refuerza la cautela. Para septiembre, los analistas estiman un 1,9%, mientras que para los meses siguientes proyectan una trayectoria descendente: 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre, 1,8% en diciembre y 1,6% tanto en enero como en febrero de 2027, cerrando marzo con un 1,7%. Si bien este escenario de desinflación y recuperación gradual aumentaría las probabilidades de victoria electoral, persiste la duda sobre si el clima de tranquilidad cambiaria será realista, considerando los antecedentes históricos de los procesos electorales en Argentina.






