La presidenta del Banco de Previsión Social (BPS), Jimena Pardo, ha proporcionado detalles fundamentales sobre la implementación de la asignación única para la infancia, una medida que fue aprobada recientemente en el marco de la Rendición de Cuentas. El punto central de este nuevo sistema es la modalidad de pago, la cual se llevará a cabo exclusivamente a través de un instrumento electrónico denominado tarjeta BPS Prestaciones.
De acuerdo con las declaraciones recogidas por Noticias 5 (Canal 5), la nueva modalidad de cobro introduce restricciones estrictas respecto al manejo del dinero. Jimena Pardo confirmó que el beneficio no podrá ser percibido en efectivo. A pesar de que en la actualidad una parte considerable de la población ya utiliza medios electrónicos o tarjetas de débito para recibir sus prestaciones, el diseño de este nuevo beneficio tiene como objetivo invalidar completamente la opción de retiro de fondos a través de redes de cobranza.
Esta decisión de eliminar el cobro en efectivo no fue azarosa, sino que respondió a una condición específica impulsada por el partido Cabildo Abierto. Dicha exigencia fue un requisito fundamental para que la fuerza política brindara su apoyo a la aprobación de la Rendición de Cuentas, asegurando así que los fondos destinados a la infancia se utilicen estrictamente para los fines previstos.
Además de la restricción del efectivo, la tarjeta BPS Prestaciones contará con limitaciones geográficas. El instrumento no permitirá realizar compras fuera del país. Según explicó Pardo, esta prohibición de uso en el exterior tiene como propósito optimizar el ahorro del Impuesto al Valor Agregado (IVA). De hecho, el beneficio central de utilizar esta tarjeta será el ahorro del 22% de IVA en las compras realizadas, incentivando el consumo de bienes y servicios dentro del territorio nacional y asegurando la eficiencia del subsidio.
Para hacer posible este despliegue, el BPS se encuentra trabajando conjuntamente con el Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU) con el fin de renovar y relanzar el instrumento financiero. Asimismo, la institución ha iniciado conversaciones estratégicas con el Ministerio de Economía y Finanzas, así como con diversos bancos privados y emisores de dinero electrónico, buscando que todos ellos se integren a la plataforma tecnológica que soportará la tarjeta.
En cuanto al cronograma de implementación, la presidenta del BPS precisó que la tarjeta entrará en funcionamiento el 1º de enero de 2027. En términos de cobertura, el beneficio estará destinado a las mujeres embarazadas y a los niños y niñas nacidos durante los años 2025, 2026 y 2027.
El sistema de pagos no será uniforme para todos los beneficiarios, sino que se estructurará en tres rangos diferenciados en función del nivel de ingresos del hogar. Para los niños comprendidos en la franja de cero a tres años, los montos serán potenciados para brindar un mayor apoyo en la etapa inicial del desarrollo. En el primer rango, correspondiente a los hogares con mayor situación de vulnerabilidad, se asignarán $ 10.000 por beneficiario. Para aquellos hogares que se encuentren en el siguiente escalón de ingresos, el monto será de $ 6.600. Finalmente, para los hogares con una situación de ingresos considerada como promedio, el beneficio será de $ 3.300. Pardo destacó que esta estructura de tres rangos busca simplificar el acceso al beneficio.
Un aspecto clave de esta reforma es la unificación de las prestaciones sociales. La asignación única absorberá y fusionará cuatro beneficios que hasta ahora operaban de manera separada. Por un lado, se integrarán las asignaciones familiares provenientes del Plan de Equidad y aquellas establecidas por la ley nº 15.084, ambas bajo la gestión del BPS. Por otro lado, se incorporarán el Bono Crianza y la tarjeta Uruguay Social, los cuales eran administrados hasta el momento por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides). Con esta medida, el Estado centraliza la gestión de los apoyos a la primera infancia en un solo instrumento y bajo una misma lógica de asignación.





